La Fórmula 1 acaba de desactivar una bomba de tiempo técnica que amenazaba con convertir las largadas de 2026 en un caos. Tras una reunión clave, se confirmó que el uso del alerón móvil quedará prohibido durante el sprint inicial hacia la primera curva, cerrando un vacío legal que los propios pilotos calificaron como una "receta para el desastre".
El fin del "Modo Recto": seguridad sobre velocidad
La nueva era reglamentaria de 2026, marcada por la desaparición del motor-generador eléctrico MGU-H, planteaba un escenario crítico. Sin la asistencia eléctrica inmediata y con una dependencia total del motor térmico en los primeros metros, los equipos habían detectado un "gris" en la norma: el reglamento no prohibía activar el DRS apenas se apagaran los semáforos.
Habilitar el alerón móvil en la largada -el llamado "modo recto"- permitiría ganar velocidad punta y ahorrar energía, pero a un costo altísimo. Entrar a la primera variante a velocidades récord, con neumáticos fríos y frenos que aún no alcanzaron su temperatura óptima, era un riesgo que la categoría no podía permitirse. Andrea Stella, jefe de McLaren, fue tajante: la prioridad absoluta es eliminar incertidumbres peligrosas en el momento de mayor tensión de la carrera.
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Ferrari, el único que se plantó en contra
A pesar del consenso general en el paddock, la polémica no faltó. Durante los tests en Sakhir, Ferrari y Haas demostraron haber interpretado mejor que nadie el complejo sistema de largada actual, logrando salidas casi perfectas manteniendo el turbo acelerado por 10 segundos. Según trascendió, la Scuderia fue el único equipo que se mostró reacio a modificar el procedimiento, confiando en su ventaja técnica.
Sin embargo, el peso de la seguridad se impuso. El ingreso de Cadillac elevará la grilla a 22 autos, lo que achica aún más los márgenes de error en circuitos con rectas interminables como el de México. El riesgo de bloqueos masivos y choques en cadena obligó a la FIA a intervenir antes de que el Consejo Mundial ratifique la medida.
El nuevo ritual de los 5 segundos
Para compensar la complejidad de los nuevos motores, el procedimiento de largada cambiará para siempre. A partir de 2026, los pilotos recibirán un aviso de cinco segundos antes de que se enciendan los semáforos. ¿El objetivo? Que los corredores puedan estabilizar el régimen del motor y garantizar que el turbo esté en su rango ideal de funcionamiento.
Pilotos como Pierre Gasly y Oscar Piastri ya avisaron que el sistema es "extremadamente complicado". Con una carga de par brutal sobre el eje trasero y sin el auxilio eléctrico inicial, domar estas bestias en los primeros 50 km/h será una tarea para cirujanos del volante. La moneda está en el aire y la primera cita en Australia será la prueba de fuego. ¿Logrará la F1 mantener el espectáculo sin comprometer la integridad de los pilotos o veremos el inicio más accidentado de la década?