A pocos días de que la Conmebol emita un fallo sobre los incidentes en el partido entre Independiente de Avellaneda y la Universidad de Chile, correspondiente a los octavos de final de la Copa Sudamericana, la dirigencia del Rojo mantiene la esperanza de que el encuentro pueda reanudarse.
De esta forma, el club evitaría así una descalificación directa luego de la violencia desatada días atrás en el estadio Libertadores de América, donde el acontecimiento dejó una serie de heridos en ambos clubes.
El optimismo del club de Avellaneda encuentra un claro sustento en el Manual de Clubes de la Conmebol, específicamente en el capítulo 5, “Asuntos organizacionales”.
INDEPENDIENTE - U DE CHILE 2
Se registraron 19 heridos y uno de gravedad.
El dato que ilusiona a Independiente de Avellaneda
Dentro del inciso 5.1.11.4, referido a los casos de “Cancelación”, se establece que: "En los casos en los que la interrupción fuera imputable a los clubes o las personas por las que éstos puedan ser responsables reglamentaria o disciplinariamente, se aplicará lo previsto en el Código Disciplinario, además de pagar todos los costos de la reanudación del encuentro."
Para la dirigencia encabezada por Néstor Grindetti, estas últimas palabras resultan claves, ya que abren la posibilidad de que el partido se juegue en otra fecha, con los costos a cargo del club responsable, en lugar de aplicar una descalificación automática.