El debate sobre la velocidad de las canchas volvió a instalarse con fuerza en el mundo del tenis y promete escalar en 2026. En el centro de la discusión aparece el Court Pace Index (CPI), un indicador técnico que mide cuán rápida o lenta es una superficie y que, en los últimos años, mostró una tendencia clara a la baja en varios torneos.
La reducción del CPI generó preocupación entre jugadores y entrenadores, que advierten una posible orientación del calendario hacia superficies más lentas, favorables a estilos basados en la resistencia física, la defensa y el contragolpe. En ese contexto, aparecen como beneficiados perfiles como los de Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, dos de las principales figuras del circuito actual.
Lejos de ser un fenómeno aislado, los ajustes en la velocidad de las pistas se repiten en distintos torneos y obligan a los jugadores a modificar su preparación y sus planes de juego. La discusión ya no se limita a las pelotas oficiales, la carga del calendario o los premios económicos: la superficie volvió a condicionar el tenis de elite.
París, el ejemplo más reciente en el tenis
El caso más emblemático se dio en el Masters 1000 de París. Tras cambiar de sede, el torneo redujo su CPI de 46,6 en 2024 a 35,1 en 2025, una baja considerable que dejó sus pistas apenas por encima de las del Shanghai Masters, considerado el certamen más lento sobre superficie dura.
El alemán Alexander Zverev fue uno de los primeros en manifestar su malestar y señaló que la desaceleración parecía diseñada para favorecer a jugadores con mayor capacidad defensiva. Sus declaraciones fueron respaldadas por varios tenistas franceses, que también cuestionaron la decisión.
Desde la organización, el director del torneo, Cédric Pioline, explicó que el objetivo fue igualar las condiciones con el ATP Finals, para facilitar la transición hacia el cierre de la temporada. Sin embargo, el resultado fue una pista aproximadamente 25% más lenta de lo previsto, lo que intensificó las críticas.
Qué es el CPI y por qué resulta clave en el tenis
El Court Pace Index se calcula a partir de la relación entre fricción y rebote de la pelota. Un valor más bajo indica una cancha más lenta. Aunque se utilice el mismo material, factores como la humedad, la altura sobre el nivel del mar, el tipo de pelota o si el torneo se juega bajo techo pueden modificar el índice final.
En un circuito cada vez más físico y uniforme, el CPI dejó de ser un dato técnico para convertirse en una variable decisiva, capaz de influir en estilos de juego, resultados y carreras deportivas.