La caída de Mariano Navone frente al italiano Lorenzo Musetti en tercera ronda de Roland Garros marcó el cierre anticipado de la participación argentina en el torneo parisino. Con su eliminación, el tenis nacional quedó sin representantes en la segunda semana del certamen, igualando una estadística negativa que no se registraba desde 2016.
Otros compatriotas como Federico Gómez y Juan Manuel Cerúndolo lograron superar el debut, aunque luego cayeron ante rivales de peso: Cameron Norrie y Hamad Medjedovic, respectivamente. Gómez, incluso, se despidió con elogios por parte de la organización y del público local.
La sorpresa más grande fue, sin dudas, la caída en primera ronda de Francisco Cerúndolo, el mejor sudamericano del ranking, quien no pudo ante el joven Amad Diallo. El mayor de los hermanos Cerúndolo llegaba con expectativas tras su destacada actuación en el Masters 1000 de Madrid, donde alcanzó las semifinales.
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El tenis argentino y la mala racha en Roland Garros.
También se despidieron en primera ronda Thiago Tirante, Sebastián Báez, Tomás Etcheverry, Camilo Ugo Carabelli y Francisco Comesaña, mientras que en el cuadro femenino Solana Sierra, Lourdes Carlé y Julia Riera no lograron avanzar más allá de sus estrenos en el cuadro principal, tras superar la clasificación.
La preocupante racha del tenis local
La última vez que el tenis argentino vivió una situación similar fue en 2016, cuando Guido Pella, Juan Mónaco, Marco Trungelliti, Carlos Berlocq y Facundo Bagnis alcanzaron la segunda ronda, pero no lograron avanzar más allá.