El Rally Dakar no perdona, pero a veces regala segundas oportunidades que rozan lo épico. Este martes, durante la Etapa 3 de la edición 2026, el piloto español Tosha Schareina protagonizó el momento más dramático de lo que va de competencia.
- El valenciano estuvo a centímetros de un accidente que pudo haberlo marginado de la carrera
- Todo ocurrió en una zona de dunas rápidas
El Rally Dakar no perdona, pero a veces regala segundas oportunidades que rozan lo épico. Este martes, durante la Etapa 3 de la edición 2026, el piloto español Tosha Schareina protagonizó el momento más dramático de lo que va de competencia.
En una especial de 421 km donde el polvo y la velocidad extrema son la norma, el valenciano estuvo a centímetros de una tragedia que pudo haberlo marginado no solo de la carrera, sino de algo mucho más grave.
Todo ocurrió en una zona de dunas rápidas donde Schareina, piloto oficial de Honda, venía "limpiando" el camino con un ritmo infernal. El accidente se produjo de la forma más traicionera: una piedra enterrada bajo la arena que catapultó la moto justo antes de una curva.
Lo que ocurrió en fracciones de segundo fue una muestra de reflejos sobrehumanos. Al perder el control por el impacto con la piedra, la moto impactó contra un montículo de arena blanda, lanzando a Tosha por los aires. En medio de una densa nube de polvo, la figura del español apareció rodando por el suelo, evitando por centímetros un impacto frontal contra un árbol situado al borde de la pista. Sus manos en la cabeza tras levantarse lo dijeron todo: era consciente de que acababa de esquivar un golpe fatal.
A pesar del susto y de la violencia del impacto, la mentalidad de Schareina se mantuvo imperturbable. Fiel a su filosofía de competición, el piloto se reincorporó de inmediato, verificó que la mecánica de su Honda siguiera intacta y continuó atacando hasta cruzar la meta en la primera posición.
La reacción de Schareina tras el accidente recordó sus recientes declaraciones a Mundo Deportivo, donde explicaba la frialdad con la que procesan el dolor. Para estos deportistas, el daño físico es secundario frente a la integridad de la máquina.
Esta fortaleza mental es la que le permitió ignorar el posible dolor de la caída y centrarse en el objetivo. Sin embargo, resta ver si el golpe no dejará secuelas físicas en las 10 etapas restantes, un factor crítico para quien busca su primera corona en el rally más difícil del mundo.
Con este triunfo, el podio de las motos se aprieta al máximo. Schareina ha demostrado que tiene la velocidad para ganar y la suerte necesaria para ser campeón. A pesar de la euforia por la victoria de etapa, el español mantiene la cautela: "Hay que tener los pies en el suelo y seguir con la cabeza fría, cometiendo el mínimo de errores posible".
Con un margen de poco más de un minuto respecto a Sanders, el Dakar entra en su fase más técnica, donde la navegación y la resistencia física tras accidentes como el de hoy marcarán la diferencia.