Después de las críticas y los rankings privados que intentaron minimizar su tarea en Shanghái, llegó la voz que realmente importa: la de la Fórmula 1. La categoría publicó su Power Ranking del GP de China y Franco Colapinto fue reconocido como uno de los grandes protagonistas del fin de semana, alcanzando un 6° puesto con una calificación de 8.0.
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Por encima de las leyendas
Este ranking no se fija en los puntos del campeonato, sino en la capacidad conductiva pura, dejando de lado el rendimiento del monoplaza. Bajo la lupa de cinco jueces expertos, Franco superó en valoración a gran parte de la grilla, quedando apenas por detrás de figuras como George Russell y Lewis Hamilton.
La organización no escatimó en elogios para el pilarense, calificando su defensa ante los ataques de los Haas como un “tribute to the Great Wall” (un tributo a la Muralla China). La capacidad de Colapinto para sostener un Alpine herido aerodinámicamente tras el choque con Esteban Ocon fue el factor determinante para este puntaje de elite.
Una largada de videojuego y un auto "destruido"
El análisis oficial destacó dos momentos clave que justifican su 8.0:
- La partida: Franco saltó del 12° al 6° lugar en apenas una vuelta, una maniobra de agresividad quirúrgica que dejó boquiabiertos a los comisarios.
- La resistencia final: Tras el trompo provocado por Ocon (quien reconoció su error y pidió disculpas), el Alpine A526 de Colapinto quedó con el fondo plano destrozado y una pérdida masiva de carga aerodinámica.
Aun así, el argentino logró mantenerse en el "Top 10" para rescatar ese punto que hoy vale oro. “Triste por haber tenido suerte, porque si no se quedaba Max (Verstappen) no sumaba”, disparó Franco con su habitual autocrítica brutal, aunque el ranking de la F1 dejó claro que de "suerte" hubo poco y de "muñeca" hubo mucho.
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La bronca de Franco contra el Safety Car
A pesar del reconocimiento internacional, el piloto de 22 años no ocultó su fastidio por las decisiones de los comisarios. Según Colapinto, la salida del auto de seguridad fue "sin sentido" y arruinó una estrategia que lo perfilaba para terminar mucho más arriba.
"Cada vez que estoy para hacer algo bueno, hay algo que me frena", sentenció el de Pilar, quien ya tiene la mente puesta en Suzuka. El Power Ranking confirma que Franco ya no es solo una promesa que vende entradas; es un piloto que los jueces de la Máxima miran con respeto técnico.