Derrumbe de regalías petroleras: Mendoza pierde millones mientras el mercado se enfoca en Vaca Muerta
En los últimos años Mendoza perdió el equivalente a medio Portezuelo del Viento en regalías.
En los últimos años Mendoza perdió el equivalente a medio Portezuelo del Viento en regalías.
En los últimos años Mendoza perdió el equivalente a medio Portezuelo del Viento en regalías.
En los últimos años Mendoza perdió el equivalente a medio Portezuelo del Viento en regalías.
Durante los primeros cinco meses de 2025, Mendoza experimentó una transformación en la matriz de sus ingresos hidrocarburíferos: el gas natural ganó protagonismo en las regalías, mientras que el sector petrolero continúa su caída, con YPF como actor central en ese retroceso Aunque el repunte gasífero contribuyó al crecimiento global, no logró compensar por completo la merma petrolera, revelando un reordenamiento que interpela al futuro energético y fiscal de la provincia.
Aunque la producción de petróleo se mantuvo casi estable en los primeros cinco meses de 2025, según los datos de la Secretaría de Energía de la Nación, las regalías cayeron más de un 10% respecto al mismo período del año pasado. En el gas, la historia es distinta: la producción creció levemente y las regalías repuntaron, pero no lo suficiente para compensar el retroceso petrolero.
El petróleo, que ha sido -con vaivenes- un pilar de la economía de Mendoza, muestra signos de fatiga. En el primer quinquemestre de 2025, la producción total de crudo en la provincia alcanzó aproximadamente 1.232.822 metros cúbicos, una leve disminución respecto a los 1.252.254 metros cúbicos extraídos en el mismo período de 2024. Esta tendencia a la baja en los volúmenes de extracción no es nueva y sugiere que los yacimientos maduros de la provincia enfrentan desafíos estructurales o que la inversión para revertir su declive natural aún es insuficiente.

El valor promedio del petróleo mendocino se ubicó en unos 396,95 USD por metro cúbico entre enero y mayo de 2025, por debajo de los 408,43 USD registrados en el mismo lapso del año anterior. La combinación de menores volúmenes y precios más bajos tuvo un impacto directo en las regalías: la provincia percibió cerca de 63,97 millones de USD por petróleo en este quinquemestre, una reducción considerable frente a los 71,79 millones de USD obtenidos en el mismo período de 2024.

Algunas causas detrás de los datos de la merma: menor precio internacional del crudo en boca de pozo; tipo de cambio oficial más bajo, que reduce el valor de las regalías en dólares, y transición operativa en áreas maduras, donde YPF cedió terreno a empresas más pequeñas con menor capacidad de inversión, una operatoria que la petrolera de bandera ejecutó en todo el país bajo la denominación "Plan Andes".
En Mendoza el Plan Andes significó un acuerdo por el cual la petrolera -que ahora está en manos de Horacio Marín, un hombre de Paolo Rocca- deja en manos de la Provincia el costo de la remediación de pasivos ambientales. Al mismo tiempo, desde que la empresa se retiró de los pozos, hubo un tendal de despidos.
En el gas, el panorama fue más alentador. La producción creció un 1,4%, alcanzando los 753 millones de m³, y las regalías aumentaron un 3,8%, superando los US$ 899 millones. Este repunte se vincula a mejores precios de venta y una demanda sostenida en el mercado interno. Los precios del gas natural han mantenido una trayectoria ascendente y se han consolidado en niveles altos.
En conjunto, los ingresos totales por regalías de hidrocarburos para Mendoza en los primeros cinco meses de 2025 ascendieron a aproximadamente 963,71 millones de USD, superando los 938,52 millones de USD del mismo período de 2024. Este crecimiento general se debe casi en su totalidad al incremento en el precio del gas.

La participación de Mendoza en la producción nacional de petróleo retrocedió en la última década, pasando de un pico cercano al 12% en 2019 a menos del 8% en 2025. Este declive refleja una reconfiguración del mapa energético argentino, tanto por el agotamiento de áreas maduras, como las convencionales de Mendoza, como por el desplazamiento del eje productivo hacia los desarrollos no convencionales en la Cuenca Neuquina.
El retroceso de Mendoza se explica por la interacción de factores locales y externos:
En concreto, mientras los yacimientos convencionales de la cuenca cuyana se caían de los planes de producción de las grandes petroleras con un declino acelerado de su potencial productivo, a menos de mil kilómetros al sur nacía la industria nacional no convencional en Vaca Muerta, el más potente imán de la región para los grandes negocios extractivistas más poderoso en la última década.
Hacia 2019, la participación de la cuenca cuyana en la producción petrolera nacional había mostrado un repunte significativo, desde el 3% en 2015 al 11,8%. No obstante, con la pandemia la producción se desplomó y la provincia no volvió más a sus niveles de participación previos.