Camioneros y petroleros iniciaron este miércoles una protesta en la refinería de YPF en Luján y en yacimientos por despidos e indemnizaciones sin pagar desde que la petrolera de bandera abandonó los pozos maduros de Mendoza para focalizarse en Vaca Muerta. Una de las operadoras que se quedó con esos pozos es Petróleos Sudamericanos S.A. a quien Alfredo Cornejo les cedió el clúster Norte, que tiene seis áreas de explotación.
Plan Andes es el nombre con el que YPF bautizó el abandono de pozos maduros en todo el país para focalizarse en lo que la administración de Marín, un hombre de Paolo Rocca en el Ejecutivo, considera más rentable: Vaca Muerta. En Mendoza los pozos de los que se desprendió la petrolera de bandera están ubicados en tres bloques de áreas: Mendoza Norte, Llancanello y Mendoza Sur.
El lado b del Plan Andes: despidos masivos y pasivo ambiental
El abandono de esos pozos implicó para Mendoza una pérdida millonaria en regalías, y el costo de los pasivos ambientales quedó en un limbo. Sumado a eso el costo social: cientos de personas despedidas.
Gabriel Barroso, del sindicato de Petroleros, le dijo a ElEditor Mendoza sobre la protesta: "Nosotros tenemos 300 despidos del Plan Andes, y más de 100 compañeros sin poder cobrar la indemnización final, por eso es este reclamo".
Días atrás, otro sindicato, el de los petroleros jerárquicos, anunció un acuerdo con YPF para un "stand by" en los despidos, que implica que los puestos de mando conservarán su empleo mientras dure la transición.
Mendoza no cobró por los pasivos ambientales
Mendoza entregó a operadoras más chicas los pozos de YPF sin cobrar un sólo peso por la remediación de los pasivos.
Santa Cruz, por ejemplo, recibió 335 millones de dólares por la remediación de los pasivos. En Chubut YPF vendió la concesión de las áreas a PECOM, con el costo de la reparación ambiental incluido en el precio de la operación, y las que se quedó la provincia están "en evaluación de costo" a pagar por la petrolera.
Neuquén selló los decretos 372 y 380/2025 que permiten a YPF desprenderse de áreas con más de 1.200 pozos, un millar de kilómetros de ductos y pasivos sin remediar. Bentia Energy e Ingeniería Sima asumen la operación, pero la cobertura ambiental alcanza apenas cuatro años. La cesión implica que las firmas pagarán US $1,17 millones por la remediación de mil pozos de dos áreas y US$ 450.000 por otras cuatro áreas.