El JP Morgan recomienda subirse a la bicicleta financiera: las tasas subieron 120% en un día
El JP Morgan volvió a poner a la Argentina en el radar de los inversores globales como una oportunidad táctica dentro de la llamada “bicicleta financiera”
PorElEditor Mendoza
13 de enero de 2026 - 12:30
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El JP Morgan recomienda sacar el jugo a la bicicleta financiera en Argentina.
El JP Morgan volvió a poner a la Argentina en el radar de los inversores globales, aunque no como una apuesta estructural de largo plazo, sino como una oportunidad táctica dentro de la llamada “bicicleta financiera”, popularmente conocida como "timba". Sumado a esto otro dato sacudió el mercado este lunes: la tasa de caución (funciona como un plazo fijo en el cual se presta dinero al banco pero en el mercado bursátil) llegó a 190%. Esto ocurre, entre otras cosas, en el marco de la política de sacar los pesos del mercado. Los bancos, al tener menor liquidez, empujan hacia arriba las tasas de interés.
En su informe Emerging Markets Outlook and Strategy, el banco estadounidense destacó que el contexto internacional —marcado por recortes de tasas en Estados Unidos, menor inflación y un renovado apetito por riesgo— favorece las estrategias de carry trade, una modalidad que consiste en aprovechar tasas de interés elevadas en monedas locales y luego convertir esos rendimientos a dólares, siempre que el tipo de cambio se mantenga relativamente estable.
La lógica del carry trade
El mecanismo es sencillo en apariencia, pero riesgoso en la práctica. Un inversor vende dólares, coloca el equivalente en pesos en instrumentos de alta tasa y, al cabo de un período, vuelve a comprar dólares con los intereses obtenidos. Si el tipo de cambio se mantiene estable, la operación genera ganancias en divisa extranjera.
Un ejemplo ilustra la lógica: con 800 dólares vendidos a un tipo de cambio de $990, el inversor obtiene $792.000. Si ese capital se coloca al 10% durante 30 días, se transforma en $871.200. Con un dólar estable a $1.000, el resultado final son u$s871,2, es decir, una ganancia de u$s71,2 respecto de la inversión inicial. La bicicleta financiera, en definitiva, convierte tasas locales en dólares adicionales.
Pero el riesgo es evidente: si el tipo de cambio se dispara por encima de los rendimientos obtenidos, la tasa real se vuelve negativa y la operación se convierte en pérdida. Por eso, esta estrategia suele ser popular en mercados emergentes como el argentino, donde las tasas son altas pero la estabilidad cambiaria nunca está garantizada.
Argentina como oportunidad para la timba
JP Morgan incluyó a la Argentina dentro de su menú de recomendaciones tácticas, más asociadas al contexto financiero global que a una apuesta de largo plazo sobre la economía local. En su informe, el banco sugirió aprovechar la estabilidad del dólar en el corto plazo mediante la venta de contratos de dólar futuro a tres meses operados en el exterior —los conocidos NDF—, una estrategia típica del carry trade.
Además, calificó a los bonos soberanos argentinos como overweight (OW), lo que en la jerga financiera implica recomendar una mayor exposición relativa a esos instrumentos frente a otros países comparables. En otras palabras, dentro de una cartera de mercados emergentes, JP Morgan aconseja sobreponderar la deuda argentina.
El banco subrayó que estas recomendaciones son selectivas y de corto plazo. “Seguimos sobreponderados en monedas emergentes, con un sesgo pro-carry”, señalaron sus analistas, al destacar que los activos emergentes cerraron 2025 con algunos de los mejores retornos desde la crisis financiera global, impulsados principalmente por las monedas y la compresión de rendimientos en los mercados locales.
Un escenario internacional favorable
La visión de JP Morgan se apoya en un cambio de clima financiero global. La baja de tasas en Estados Unidos, la moderación de la inflación y la mayor tolerancia al riesgo por parte de los inversores internacionales generaron un entorno propicio para estrategias de carry trade. Según el banco, “el entorno todavía favorece a los activos emergentes”, pese a las disrupciones geopolíticas que marcaron el inicio de 2026.
En ese marco, la Argentina aparece como una pieza más dentro de un tablero global que premia las apuestas rápidas y de alto rendimiento. No se trata de un voto de confianza estructural en la economía local, sino de una recomendación táctica que depende de que el dólar se mantenga relativamente estable en el corto plazo.
Advertencias y riesgos, según el JP Morgan
JP Morgan fue claro en advertir que estas estrategias son sensibles a cambios en el clima financiero internacional. Una reversión del apetito por riesgo, un repunte de la volatilidad o un giro en la política monetaria global podrían afectar rápidamente el flujo hacia activos emergentes. Por eso, el banco subrayó que las posiciones deberán ajustarse si aparecen señales de posicionamiento excesivo o deterioro en las condiciones globales.
La bicicleta financiera, tan conocida en la Argentina, vuelve así a escena con respaldo internacional. Pero su atractivo depende de un delicado equilibrio: tasas altas y dólar estable. Si cualquiera de esas condiciones se rompe, la ganancia se evapora.
carry trade
Imagen: Shutterstock
El respaldo de otros bancos
El atractivo táctico señalado por JP Morgan encuentra respaldo en la lectura crediticia de otros bancos de inversión. Morgan Stanley, por ejemplo, destacó que la Argentina superó el primer test de pagos en moneda extranjera de 2026, tras cancelar US$4.200 millones, y mantuvo una visión constructiva sobre la deuda soberana. Según el banco, el próximo paso clave será el regreso al financiamiento voluntario, que podría concretarse antes de julio mediante la colocación de un bono internacional con vencimiento sugerido en 2036.
Una bicicleta global
La recomendación de JP Morgan confirma que la bicicleta financiera argentina no es solo un fenómeno doméstico, sino parte de una estrategia global de los grandes bancos de inversión. En un mundo de tasas bajas y búsqueda de rendimiento, los activos locales se convierten en una oportunidad táctica para quienes están dispuestos a pedalear rápido y asumir riesgos.
Argentina vuelve a ser terreno fértil para el carry trade. Pero no se trata de un voto de confianza en su economía, sino de una jugada táctica en un tablero internacional que, por ahora, sigue premiando no a los trabajadores, no a quienes invierten, sino a quienes saben aceitar la cadena de la bicicleta financiera.