Aunque el consumo parece resistir, los supermercados y autoservicios mayoristas enfrentan una realidad difícil: caen las ventas, los empresarios muestran cautela y la confianza sigue en terreno negativo. Así lo revela el último informe del INDEC, que anticipa más subas de precios y ajustes en el personal.
Ventas en supermercados: leve suba interanual, pero caída mensual
Según el INDEC, las ventas en supermercados crecieron 6,1% interanual en mayo de 2025, pero cayeron 1,2% respecto a abril, lo que refleja la volatilidad del consumo. En cuanto a los autoservicios mayoristas, también se evidenció una ralentización en la demanda, lo que empieza a preocupar a los operadores del sector.
El informe de la Encuesta de Tendencia de Negocios muestra que más del 27% de los empresarios considera que su situación comercial es mala, y sólo un 6,8% la califica como buena. A esto se suma que el 21,9% tiene stocks por debajo de lo normal, mientras otro 17,8% declara exceso de mercadería, un desajuste que podría afectar la rentabilidad de las empresas.
El Indicador de Confianza Empresarial (ICE) cerró en -1,8%, lo que indica que predomina una percepción negativa, aunque con una leve mejora respecto a meses anteriores.
Expectativas a futuro: aumento de precios y recorte de personal
De cara al tercer trimestre del año (julio-septiembre), las empresas proyectan un aumento sostenido de precios: el 52,1% prevé subas, mientras que sólo un 2,7% espera bajarlos. Este dato alimenta las expectativas inflacionarias y anticipa un impacto directo en el bolsillo de los consumidores.
Además, el 23,3% de las firmas planea reducir su personal, contra apenas un 5,5% que espera aumentarlo. La reducción de pedidos a proveedores también es una señal de retracción: el 17,8% pronostica menos compras, reflejando una baja en el movimiento comercial.
La principal limitante del sector sigue siendo la demanda insuficiente (61,6%), junto con el alto costo laboral, la competencia sectorial y las dificultades para acceder al crédito.