Un policía que había llegado a debate acusado por el femicidio de su pareja Valeria Ramírez, de 26 años, quien murió de un balazo que ingresó por su rostro , fue declarado culpable por un jurado popular por un delito mucho menor al considerar que fue un accidente y no tuvo la intención de matarla y zafó de prisión perpetua.
Se trata de Franco Nicolas Cuello (32), quien se desempeñaba como efectivo del Grupo Especial de Seguridad (GES) cuando ocurrió el hecho en el domicilio que compartían en el barrio La Gloria del departamento de Godoy Cruz a fines de noviembre de 2022.
El acusado llegó al debate, que comenzó este lunes en Polo Judicial Penal, imputado por el delito de homicidio agravado por mediar violencia de género, por su función y por el uso de arma de fuego pero el jurado lo encontro solo culpable por "homicidio culposo", que es el delito donde se causa la muerte de una persona sin la intención de hacerlo.
Tras la decisión unánime del jurado conocida pasadas las 19.30, el juez técnico Alejandro Miguel, que condujo el debate, fijará una audiencia la semana proxima para fijar el monto de la pena, que segun la escala penal es de prisión de uno a cinco años.
Durante el debate, la fiscalía buscó probar que fue un hecho doloso en contexto de violencia de genero, es decir un femicidio, mientras que la defensa del acusado apuntó a que se trató de un accidente y que el disparo lo efectuó el hijo de cuatro años de ambos. Con el veredicto, el jurado parece haberse inclinado por una tercera opción, que es que Cuello disparó pero se trató de un accidente.
Las palabras del acusado
"Yo tengo mucha responsabilidad en lo que pasó porque por culpa de un descuido mío mi mujer ya no está. Mis hijos se quedaron sin su mamá. Le pido perdón a la familia" dijo el acusado tras los alegatos de cierre de las partes poco antes de este mediodía.
Tras las instrucciones finales dadas conocer por el juez técnico pasado el mediodía, los doce ciudadanos que integraron el jurado pasaron a deliberar para tratar de llegar a un veredicto unánime, que finalmente alcanzaron esta tarde tras horas de deliberación.
El debate que se desarrolló en la sala 15 del Polo judicial Penal comenzó este lunes con los alegatos de apertura de las partes y la fiscalía buscó probar que fue un hecho doloso mientras que la defensa apuntó a que se trató de un accidente.
Alegatos de cierre
"Este caso se resuelve simplemente evaluando la prueba objetiva de calidad y científica", dijo el jefe de la Unidad Fiscal de Homicidios Fernando Guzzo durante los alegatos de cierre, quien añadió que esas pruebas "nos permiten concluir que quien empuñaba el arma y ejecutó el disparo mortal fue el acusado Cuello Nadal".
Más adelante, durante su extenso alegato afirmó estar convencido de que se trató de "un femicidio en un contexto de violencia de género" y pidió al jurado que no se dejen confundir con los argumentos contradictorios que intentaba imponer la defensa.
El fiscal desglosó las pruebas, y entre ellas, mencionó la trayectoria del disparo, el rastro de pólvora positivo en una prenda que tenía Cuello y que el niño en cámara Gesell dijo "mi papá mató a mi mamá".
"En vez de proteger a su hijo, lo usó como escudo para pretender esconder el femicidio que cometió", añadió el fiscal.
Por su parte, Leonardo Pablo Pasccon, abogado defensor de Cuello, sostuvo que lo que ocurrió fue un accidente: "una tragedia porque al nene se le dispara el arma".
Afirmó que "no estamos acá con un femicida, estamos con un tipo que cometió un descuido y se lo va reprochar toda la vida", apuntando a que su defendido dejó el arma cargada a la que luego accedió el menor.
"Nunca dijo Franco que haya sido el nene, hasta acá que se quebró, fue la familia la que lo dijo" sostuvo el defensor, quien también mencionó que no hay ninguna prueba de que su defendido tuviera intención de matarla.
Desde la defensa apuntaron tambien a una supuesta contaminación de las pruebas.
La reconstrucción del hecho
La reconstrucción del hecho de sangre indica que la noche del 25 de noviembre, un llamado a la línea de emergencias 911 alertó que a una mujer le habían disparado en su vivienda ubicada en el barrio La Gloria, de Godoy Cruz.
Cuello trasladó a su esposa en un auto particular al Hospital Central de la Ciudad de Mendoza, donde dijo a otros policías que su hijo de cuatro años había sido quien tomó el arma reglamentaria y en un hecho accidental disparó contra su madre.
El por entonces efectivo de la policía mendocina aseguró que una bala impactó su pareja, provocándole graves heridas en el rostro. Y añadió que momentos antes, estaba limpiando el arma, que dejó sobre una mesa y que el pequeño la accionó.
Los investigadores dudaron de la versión del ex policía, según reflejaron las crónicas periodísticas de ese momento, quien quedó detenido y tras pruebas que aparentemente lo incriminaban fue imputado por el crimen.