Un hombre que se presentaba como inversionista es investigado por presuntas estafas por montos millonarios a mendocinos con alto nivel adquisitivo. El hombre logró ganarse la confianza de un grupo de amigos a quienes convenció de invertir a través de una supuesta inversión en el mercado de valores. Se calcula que el aparente fraude por el que fue imputado supera los 200 mil dólares.
El investigado es Carlos Mauro Llopiz, de 37 años, quien esta semana quedó imputado por tres casos por el delito de "estafa genérica" por el fiscal de Delitos Económicos e Informáticos Juan Ticheli, aunque se cree que los damnificados son muchos más.
Según surge de una denuncia, LLopiz aseguró que tenía una empresa de servicios financieros llamada Bull Capital y que además hacía "trading". El capital reclamado por estos tres denunciantes es de un monto cercano a los 230 mil dólares, según informaron fuentes de la investigación.
La justicia entendió que hay pruebas suficientes para imputar a Llopiz por "estafa genérica reiterada en tres hechos, todos en concurso real". El ahora imputado, que continuará libre por no tener antecedentes y tratarse de un delito excarcelable, se negó a declarar en la causa que se investiga.
Según consta en el expediente, los hechos habrían ocurrido entre 2022 y 2024. Llopiz, de acuerdo a las denuncias, ofrecía una rentabilidad de entre el 4% y el 5% del capital invertido, sin riesgo alguno.
Investigación por un esquema piramidal
Como suele ocurrir en los denominados "esquemas ponzi o piramidal", sistema que funciona solamente si crece la cantidad de nuevas víctimas, al principio a cada uno de los inversores les fue rindiendo esa rentabilidad, en efectivo y en dólares hasta que, entre agosto y octubre de 2024, dejó de cumplir con los pagos pautados, esgrimiendo diversas excusas.
Según dijo al ElEDitor, Samir Mussi, uno de los querellante en representación de los denunciantes, el ardid de Llopiz para captarlos, además de la relación de confianza que generó con los inversores, consistía en ofrecer inversiones en el mercado de valores respecto a acciones "menos volátiles que las criptomonedas", aunque luego se comprobó que no tenía autorización de la Comisión Nacional de Valores para operar.
Además según contó el letrado, pudieron comprobar que Llopiz tiene al menos 12 bienes a su nombre mientras que la Justicia dictó una inhibición de bienes y una medida de no innovar, sobre una valiosa propiedad ubicada en la Quinta Sección, por lo que esperan los damnificados pode tener alguna reparación económica si prospera la causa.
Podrían sumarse más denuncias
Estos tres denunciantes parecen ser la punta del iceberg de un caso que podría sumar más denuncias, según se desprende de los primeros avances de la investigación.
"Sin perjuicio que en este estado del proceso, se han podido identificar solo a tres personas perjudicadas por el accionar de Llopiz, existen datos indiciarios que dan cuenta de numerosos perjudicados aún no identificados con las maniobras (...), lo que lleva a inferir que el montaje defraudatorio armado por Llopiz configure un esquema Ponzi", detalla el expediente.