Tres delincuentes que utilizaban radios para comunicarse y coordinar los atracos fueron detenidos en las ultimas horas mientras intentaban llevarse diversos elementos de dos viviendas ubicadas en el Carrizal. Se trata de una pareja y un menor que habían realizado un boquete en el alambrado para ingresar a los inmuebles.
Según informaron desde el Ministerio de Seguridad, durante un patrullaje nocturno en la zona de calle Las Turberas, efectivos de la Policía de Mendoza detectaron un vehículo detenido entre los montes, con un carro enganchado y una mujer en el asiento del acompañante.
Al ser consultada, la mujer afirmó que esperaba a su pareja, quien supuestamente se había alejado para orinar.
Sin embargo, tras varios minutos sin que regresara, los uniformados iniciaron una búsqueda y encontraron a dos sujetos escondidos en el descampado. Al notar la presencia policial, los individuos intentaron deshacerse de un objeto y allí los detienen.
En el rastrillaje se halló una radio portátil tipo handy, mientras que en la requisa se les secuestraron herramientas, pinzas y un buscapolo. Además, la mujer tenía otra radio en su poder, con la que se comunicaban entre ellos.
Los delincuentes habían realizado un boquete en el alambrado
Con autorización del encargado del predio perteneciente al Club Murialdo, donde están ubicados los inmuebles los efectivos ingresaron al predio, y constataron que los sospechosos habían realizado un boquete en el alambrado para acceder al interior. Luego, verificaron que en dos viviendas cercanas habían apilado diversos objetos, listos para ser trasladados.
En el trayecto hacia el vehículo, los delincuentes fueron dejando más elementos en el descampado y dentro de una de las casas, olvidaron un teléfono celular que pertenecía a uno de los aprehendidos.
Los efectivos secuestraron las radios utilizadas para comunicarse, herramientas, el celular de uno de los autores y una billetera con dinero que pertenecería a una jubilada de PAMI, cuya tarjeta se encontraba dentro.
Por disposición de la Oficina Fiscal de Luján-Uspallata, los dos mayores fueron trasladados a la Comisaría 11. Además, según informaron las fuentes, el menor tenía un pedido de paradero desde septiembre de 2024.