Alfredo Cornejo tiró la pelota afuera cuando le preguntaron por el discurso homofóbico de Javier Milei en Davos. Lejos de la postura de agrupaciones filoradicales que participaron de la Marcha Antifascista -como las Mumalá o UCR Diversidad Mendoza- el gobernador tuvo declaraciones en el tono "está mal pero no tan mal".
Fue en una rueda de prensa en Tunuyán. Cornejo primero subrayó críticas a las políticas y la retórica reivindicatoria del kirchnerismo: "Hay una decada de mala discusión sobre estos temas: "En Argentina ha habido una discriminación positiva para algunas minorías y esa discriminación positiva no siempre es bien vista. La discusión se abre no por el discurso del presidente sino porque se han dado cosas hechas, definidas, cuestiones que en esta década se han tergiversado".
"Hay que gobernar para las mayorías populares", recalcó, diferenciando el apoyo a las minorías o sectores vulnerables que requieren el socorro estatal.
Luego se posicionó en la ancha avenida del medio ensayando la equidistancia: "No hay que discriminar por ninguna razón, ni de orientación sexual, ni de raza, ni de religión, ni de nacionalidad. la no discriminación es un concepto de las mejores ideas de las democracias liberales".
Por último, el mandatario llevó agua para su molino: "A mi me gusta hablar más que de los discursos de los hechos. El Gobierno de la provincia es muy respetuoso y tiene programas específicos de igualdad de género y de derechos y los va a sostener. Y esa es mi responsabilidad. Los discursos sólo sirven para crónica periodística".