En Mendoza, el impacto del ajuste planificado es notorio. El presupuesto se concentra en “Educación y Cultura” con más del 98% del total, pero las partidas para Salud y Ciencia y Tecnología resultan marginales. Apenas $1.758 millones para servicios médicos universitarios y $181 millones para investigación y transferencia tecnológica, cifras que limitan la capacidad de la UNCuyo para sostener proyectos estratégicos en medicina, ingeniería, agronomía y ciencias básicas. Además, no se contemplan fondos para obras universitarias, lo que compromete la ampliación de sedes regionales y el mantenimiento de infraestructura crítica.
El Presupuesto 2026 le asigna a la UNCuyo un presupuesto total de $171.893.165.743. A primera vista, la cifra representa una suba nominal respecto al presupuesto ejecutado en 2023. Sin embargo, al ajustar por inflación —proyectada oficialmente entre el 7% y el 12% anual— el incremento se convierte en un recorte real superior al 30%. La Marcha Federal que recorrió las calles de Mendoza hizo foco en la asfixia de Milei a la educación pública, que parece perpetuarse en la pauta de gastos para el año próximo.
Los 4,8 billones de pesos anunciados por el presidente para las universidades el año próximo implica anualizar para el 2026 lo percibido a diciembre de 2025, y queda muy lejos de los 7,3 billones necesarios para que pueda funcionar normalmente el sistema, señalaron. Dicho de otro modo, prácticamente, para el 2026 es igual presupuesto que para el 2025, un año que vivimos en peligro. Se presenta, entonces, un proyecto que consolida la pérdida y profundiza el ajuste sobre el sistema universitario y científico, completó el CIN. Los 4,8 billones de pesos anunciados por el presidente para las universidades el año próximo implica anualizar para el 2026 lo percibido a diciembre de 2025, y queda muy lejos de los 7,3 billones necesarios para que pueda funcionar normalmente el sistema, señalaron. Dicho de otro modo, prácticamente, para el 2026 es igual presupuesto que para el 2025, un año que vivimos en peligro. Se presenta, entonces, un proyecto que consolida la pérdida y profundiza el ajuste sobre el sistema universitario y científico, completó el CIN.
La planificación de un nuevo ajuste
La diputada nacional y docente de la UBA, Mercedes de Mendieta, fue contundente: “El gobierno de Javier Milei está incumpliendo de manera completamente ilegal una ley que fue votada y ratificada por ambas cámaras. La docencia universitaria de todo el país va a un paro contundente exigiendo que se pague el 43% adeudado y porque el presupuesto 2026 plantea un nuevo ajuste”. Sus palabras resonaron en Mendoza, donde la comunidad universitaria teme por la continuidad de becas, comedores y servicios básicos. “Plata hay, pero se va en la estafa de la deuda externa. Por eso decimos plata para educación y no para el FMI”, agregó.
La secretaria de la Federación Universitaria Argentina (FUA), Pilar Barbas, reforzó el mensaje: “Con la enorme tercera marcha federal educativa pudimos conseguir que se caigan los vetos de Milei. Creemos que hay que seguir desarrollando la movilización, que es la manera de poder solucionar realmente la situación de las universidades. No se trata solo de salarios, sino también de becas estudiantiles, boleto educativo nacional y todo lo que hace a mantener nuestras universidades abiertas”.
paro uncuyo
Deterioro de la UNCuyo
El paro en la UNCuyo expone además un riesgo mayor: el deterioro progresivo de la capacidad operativa de la universidad. Sin mecanismos de actualización automática frente a la inflación, las partidas destinadas a salarios, mantenimiento edilicio y servicios estudiantiles se vuelven insuficientes. La ausencia de fondos para obras compromete carreras estratégicas y proyectos de extensión en zonas rurales y periurbanas. También se ven afectados espacios de memoria, derechos humanos y cultura, pilares de la vida universitaria mendocina.
La Marcha Federal que recorrió las calles de Mendoza ya había advertido sobre la “asfixia” presupuestaria. Ahora, el paro nacional refuerza la idea de que la universidad pública atraviesa un momento crítico. En las asambleas mendocinas se repite un diagnóstico: el equilibrio fiscal que Milei considera “innegociable” se traduce en un ajuste que golpea directamente a la educación superior.