La salida de Spagnuolo fue oficializada mediante el Decreto 599/25, aunque la Vocería Presidencial ya había anticipado la medida, justificándola como una acción “preventiva” frente a lo que calificó como una “utilización política de la oposición en año electoral”. Sin embargo, el contenido de los audios difundidos por el canal de streaming Carnaval dejó poco margen para la especulación.
Los audios de Diego Spagnuolo
En las grabaciones, atribuidas a Spagnuolo y validadas por la empresa forense BlackVOX, el ex funcionario denuncia que “me están desfalcando la Agencia” y acusa directamente a Daniel Garbellini —también desplazado de su cargo— de “manejar la caja” de la ANDIS. Más grave aún, menciona a Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, y a Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Gestión Institucional, como presuntos beneficiarios de una red de recaudación vinculada a la compra de medicamentos.
La repercusión fue inmediata. El abogado Gregorio Dalbón presentó una denuncia penal contra los hermanos Milei, Menem, Spagnuolo y Jonathan Kovalivker, presidente de la droguería Suizo Argentina, empresa mencionada en los audios. La causa quedó en manos del juez federal Sebastián Casanello, quien delegó la investigación en el fiscal Franco Picardi.
El viernes 22 de agosto se realizaron allanamientos en domicilios particulares, en la sede de la ANDIS y en la empresa involucrada. El juez dictó secreto de sumario, lo que añade un velo de misterio a una trama que ya despierta inquietud en los pasillos del poder.
El vínculo con los Milei y las visitas a Olivos
Más allá del cargo que ocupaba, Spagnuolo no era un funcionario cualquiera. Su vínculo con Milei se remonta a los inicios de La Libertad Avanza: fue candidato a diputado en 2021 y abogado del presidente en causas judiciales.
Según registros oficiales, entre enero de 2024 y marzo de 2025 ingresó 38 veces a la quinta presidencial de Olivos, superando incluso a ministros y asesores de primera línea. Participaba de reuniones dominicales con Milei y su círculo íntimo, donde se combinaban discusiones económicas con sesiones de ópera. Según registros oficiales, entre enero de 2024 y marzo de 2025 ingresó 38 veces a la quinta presidencial de Olivos, superando incluso a ministros y asesores de primera línea. Participaba de reuniones dominicales con Milei y su círculo íntimo, donde se combinaban discusiones económicas con sesiones de ópera.
Spagnuolo también mantuvo reuniones en Casa Rosada con Eduardo “Lule” Menem, los días 22 de febrero, 5 y 7 de marzo de 2024. Aunque oficialmente se consignó que se trataron temas institucionales, los audios difundidos arrojan una sombra sobre el contenido real de esos encuentros. La coincidencia de Menem con Karina Milei y Santiago Caputo en Olivos el 16 de marzo refuerza las sospechas sobre una red de vínculos que ahora está bajo la lupa judicial.
El otro nombre en la tormenta: Daniel Garbellini
El segundo funcionario desplazado, Daniel Garbellini, tenía una trayectoria en la gestión pública que incluía cargos en las administraciones de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal. En la ANDIS, dirigía el área de Acceso a los Servicios de Salud, y según Spagnuolo, era el encargado de “recaudar” en el marco de las presuntas irregularidades. Su salida, aunque menos mediática, forma parte del mismo entramado que hoy sacude al Gobierno.
Un escándalo que recién comienza
La frase del jefe de Gabinete Guillermo Francos —“No pongo las manos en el fuego por ningún funcionario”— resume el clima de incertidumbre que reina en la Casa Rosada. Mientras la Justicia avanza y los audios siguen generando repercusiones, el caso Spagnuolo se convierte en el primer gran escándalo institucional del gobierno de Javier Milei. Y como toda ópera que se precie, promete más actos, más revelaciones y, quizás, más caídas.