El concejal radical Miqueas Burgoa rompió el silencio luego de varios días. El edil de Guaymallén fue detenido en el sur provincial conduciendo con más de un gramo de alcohol por litro de sangre y la justicia contravencional intervino. Críticas y un pedido de renuncia del propio intendente Marcos Calvente agitan al radicalismo en esa comuna.
Burgoa había hecho silencio hasta ahora, pero estaba muy molesto por un supuesto "chapeo" que había hecho ante los efectivos policiales por el cargo que ocupa ante esta alcoholemia positiva. Por ese motivo es que el edil de la UCR publicó un comunicado en el que aseguró que "las autoridades procedieron a labrar el acta de infracción y a la retención del vehículo como lo establece la ley de tránsito provincial. Por consiguiente, el resto de la narrativa que ha trascendido, a saber: cruzar un semáforo en rojo, la supuesta resistencia a la autoridad, el hacer alarde de mi condición de concejal, que había concurrido a un boliche, entre otras manifestaciones vertidas, son absolutamente falsas".
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El intendente Marcos Calvente junto a Verónica Cancela, presidenta del Concejo Deliberante de Guaymallén.
"Esto no es una apreciación personal de los hechos, sino que es lo que refleja realmente el acta confeccionada por el oficial de tránsito en el lugar, que dio origen al sumario 241/25", aseguró. Además del edil y Emilio Gobbi, viajaban dos personas más.
Burgoa también dejó en claro que no renunciará porque si bien reconoce que cometió un error "regresando de un evento personal y en el que no me desempeñaba como concejal, el error que tiene sus consecuencias contravencionales y de las que me hago cargo". Por ese motivo es que confirma que seguirá "trabajando y aportando, como desde el primer día, representando a los guaymallinos en el Concejo, tanto como a los que me votaron para ocupar tal cargo, como a los que no lo hicieron".
El comunicado de Burgoa
Tensión en Guaymallén
La situación generó enojo en la intendencia. Marcos Calvente dijo sin vueltas que la situación era grave y que si Burgoa hubiese sido funcionario del Ejecutivo, le habría pedido la renuncia. Los concejales radicales se reunieron ayer y algunos están de acuerdo en que el edil de un paso al costado, porque no pueden despedirlo.
La remoción es un proceso que encara el Honorable Concejo Deliberante para el que ya hay una nota presentada por José Pozzoli. "Este comportamiento no es aceptable para un representante del pueblo. Los funcionarios públicos deben dar el ejemplo, no deshonrar la confianza que los vecinos han depositado en ellos. Es momento de poner a las personas adecuadas en los lugares de decisión. ¡Exigimos responsabilidad y transparencia en la política!", pidió el concejal peronista.
No es el único opositor que considera que el radical debe dar un paso al costado. "Los concejales deben ser ejemplo de responsabilidad y respeto a las leyes, tanto en el ejercicio de sus funciones como en su vida personal. Lo sucedido no sólo afecta la imagen institucional del Concejo Deliberante, sino también la confianza de los vecinos en sus autoridades", expresó Pedro Bastías (Mejor Mendoza).