Más de un año después de que el Gobierno confirmara el cierre de Acequia TV, el primer canal público provincial, y anunciara la venta de su señal y de todos los equipos, el Gobierno hizo este viernes una nueva transferencia de fondos al fideicomiso que administra el servicio audiovisual para "gastos inherentes a la manda fiduciaria".
En 2024 el Gobierno despidió a todos los empleados del canal argumentando que "no tenía sentido", según dijo el ministro de Hacienda Víctor Fayad, "gastar impuestos" en sostener el canal público, que había sido inaugurado 10 años antes, durante la gestión de Paco Pérez.
En el momento del cierre, Acequia implicaba una inversión de 30 millones mensuales, según dijo el Ejecutivo cuando argumentó que era un "gasto sin sentido".
Una inversión millonaria sin operación activa
Este viernes, mediante un decreto oficial, el Gobierno destinó un capital de $65.820.000 a Acequia TV, un canal que lleva un año sin operar y sin dueño, tras el intento del Ejecutivo de privatizar la señal. Con sus instalaciones cerradas y los trabajadores despedidos, Acequia permanece en una incertidumbre administrativa.
El fideicomiso de Acequia
El Fideicomiso Acequia fue creado en 2013 bajo el Decreto Nº 638/13 como una herramienta para sostener el canal público provincial. En esta ocasión, el decreto autoriza el uso de los fondos para gastos operativos y administrativos, en cumplimiento de las disposiciones fiduciarias.
La transferencia se enmarca dentro de lo establecido por la Ley de Presupuesto 2025 (Ley Nº 9601) y el Decreto Acuerdo Nº 811/25, que facultan al Ejecutivo a aportar recursos para la operación, eventual enajenación o liquidación de Acequia, según lo estipulado en el artículo 9º de la Ley Nº 9550.
Destino de los fondos
El monto será desembolsado por la Tesorería General de la Provincia, con cargo a la partida presupuestaria vigente, asegurando así la continuidad administrativa del fideicomiso. El decreto ha sido firmado por el gobernador provincial y refrendado por los ministros de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, y de Hacienda y Finanzas.
Los gastos inherentes a una manda fiduciaria, en términos generales, son aquellos costos asociados a la administración, conservación y cumplimiento de la obligación fiduciaria. Incluyen los honorarios del fiduciario, costos de conservación de los bienes fideicomitidos, impuestos y tasas aplicables al fideicomiso, y otros gastos razonables necesarios para el cumplimiento de la manda.