El diario estadounidense The Wall Street Journal publicó en las últimas horas un artículo en el que desarrolla el interés de Estados Unidos en minerales críticos y el uranio de Argentina. “Estados Unidos intenta abrir una brecha entre la Argentina y China”, tituló WSJ en un artículo en el que reveló que el gobierno de Donald Trump busca ampliar su acceso al uranio argentino como parte de una estrategia para limitar la influencia de Pekín en América Latina. En ese marco, Mendoza emerge como un actor clave por su histórico y vigente potencial uranífero.
Según el WSJ, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, mantuvo conversaciones con el ministro de Economía argentino, Luis Caputo, para explorar la posibilidad de que empresas norteamericanas obtengan mayor participación en la explotación de uranio. El interés se enmarca en un acuerdo económico y financiero entre Javier Milei y Donald Trump, que contempla un swap por hasta 20.000 millones de dólares y una alineación estratégica con Washington.
"Sacar a China de Argentina"
Las declaraciones de Bessent fueron contundentes: el apoyo a Milei estaría condicionado a “sacar a China de la Argentina” y priorizar a firmas estadounidenses en sectores críticos como telecomunicaciones, energía e infraestructura. El uranio figura en la lista de minerales estratégicos del Departamento de Estado, junto con el litio y las tierras raras.
En este nuevo escenario, Mendoza se posiciona como una pieza central. La provincia alberga uno de los yacimientos más importantes del país en cuanto a recursos identificados: Sierra Pintada, en San Rafael, con unas 10.000 toneladas de uranio (tU). Históricamente operado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el yacimiento fue durante más de dos décadas el principal abastecedor de las centrales nucleares Atucha I y Embalse.
Aunque actualmente se encuentra paralizado por falta de inversión y resistencia social, su remediación está incluida en el Presupuesto 2026, lo que podría abrir la puerta a su reactivación. La supuesta “prioridad” para empresas norteamericanas en futuras licitaciones podría acelerar ese proceso.
Además, el Proyecto Corcovo, en Malargüe, representa una promesa adicional. Recientes estudios revelaron anomalías radiométricas en antiguos pozos petroleros, lo que podría permitir la explotación mediante técnicas de recuperación in situ (ISR), menos invasivas y sin restricciones legales en la provincia.
Los intereses de China en Argentina
China mantiene una fuerte presencia en sectores estratégicos argentinos, incluyendo la financiación de una central nuclear con tecnología propia, redes 5G operadas por Huawei, y préstamos a empresas como Telecom Argentina. También busca ampliar su acceso al uranio argentino para abastecer su creciente demanda energética.
Sin embargo, tanto China como Estados Unidos deberían enfrentar las restricciones que impone la Constitución argentina, que otorga a las provincias la propiedad de los recursos minerales, lo que limita cualquier compromiso directo del gobierno nacional sin el consentimiento de los gobernadores.
El Consejo de Mayo y la explotación de recursos estratégicos
En ese contexto, Alfredo Cornejo protagonizó esta semana una reunión en Casa Rosada que funcionó como lubricante institucional para acelerar la entrega de los recursos naturales argentinos. Bajo el paraguas del Consejo de Mayo, el encuentro sirvió para aceitar el engranaje político que viabiliza el desembarco de empresas estadounidenses en yacimientos estratégicos.
La quinta edición del Consejo, celebrada en el Salón de los Escudos del Ministerio del Interior, estuvo encabezada por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y reunió a figuras del oficialismo, el empresariado y el sindicalismo. Cornejo fue quien impulsó el debate sobre el punto siete del acuerdo fundacional: el compromiso de las provincias para avanzar en la explotación de sus recursos naturales.