Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, quedó en el centro de la tormenta tras revelarse que la empresa de seguridad Tech Security SRL—propiedad de sus hermanos Fernando y Adrián Menem—habría recibido una preadjudicación de contrato con el Banco Nación por más de $3.900 millones, encendiendo alarmas sobre presuntas irregularidades y vínculos poco transparentes con el poder político libertario.
Según lo publicado por el portal A24.com, la licitación busca la provisión de servicios de seguridad privada en diversos establecimientos bancarios, con un contrato inicial de 24 meses, renovable por otros 24. Desde el círculo cercano a Menem se alega que la empresa ya tenía vínculos previos con el Banco, pero la magnitud y duración del nuevo contrato generan suspicacias dentro de la banca pública, donde apuntan directamente al presidente de la entidad, Daniel Tillard.
El socio original de Tech Security es el propio Martín que le "cedió" sus acciones a Adrián apenas asumió en la cámara baja, para despegarse de incompatibilidades, como esta contratación del Banco Nación.
Conflictos de interés bajo la lupa
Aunque el legislador asegura haberse desprendido de su participación accionaria antes de asumir en diciembre de 2023, documentos posteriores sugieren que al inicio de 2024 aún declaraba una tenencia del 15,66%, valuada en más de $91 millones. Tal contradicción reaviva cuestionamientos éticos, especialmente considerando que Menem se encuentra en la línea de sucesión presidencial.
El caso adquiere mayor gravedad por antecedentes previos: en junio de 2024, Tech Security ganó otra licitación, esta vez para brindar servicios al Hospital Universitario Fundación Favaloro por más de $1.300 millones. Desde el oficialismo aseguran que se trató de una "renovación contractual", aunque el portal El Disenso señala irregularidades similares a las del contrato con el Banco Nación.