Cuatro gremios de la salud anticiparon que harán una nueva medida de fuerza en hospitales de Mendoza y acudirán a la Justicia si el gobierno de Alfredo Cornejo no reincorpora a César Castillo, el trabajador del sector de Hemodiálisis despedido tras protagonizar una de las protestas del sector por la precarización laboral a la que son sometidos desde hace años.
AMPROS, Sipes, Sitea y los Autoconvocados del Central se reunieron este jueves en la puerta de ese hospital en una manifestación con raíz en la protesta nacional por el ataque de la administración libertaria al Hospital Garrahan. Sin embargo, otro reclamo le dio combustible a la protesta en Mendoza: el despido de Castillo.
Trabajador del Central con un legajo impecable
Gabriela Cortez, de Sipes, resaltó la trayectoria de Castillo: "Tiene más de 30 años de trayectoria, es formador de este hospital. De un día para el otro notificaron en su domicilio que le dan de baja a la prestación por el sólo hecho de quejarse por lo que está cobrando. No entendemos que en plena democracia a un trabajador le bajen la prestación".
No nos quiso atender la dirección ni Recursos Humanos. El jefe de asesoría letrada es el único que dio la cara y justificó la decisión de la dirección. En las palabras de despido han usado palabras que no podemos creer. Hace más de 30 años que esto no lo veíamos. Que a una persona la echan por el sólo hecho de quejarse por su situación laboral. No nos quiso atender la dirección ni Recursos Humanos. El jefe de asesoría letrada es el único que dio la cara y justificó la decisión de la dirección. En las palabras de despido han usado palabras que no podemos creer. Hace más de 30 años que esto no lo veíamos. Que a una persona la echan por el sólo hecho de quejarse por su situación laboral.
Embed - Protesta en el H.Central: Marcela Mora secretaria gremial de AMPROS / Gabriela Cortez de Sipes
Achique del Estado
Según los listados oficiales hay 2 mil prestadores de la salud como monotributistas y/o contratos basura trabajando en hospitales, pero estiman que llegan a tres mil en total.
Marcela Mora, de AMPROS, indicó que la protesta que estaba pautada en apoyo al Garrahan recrudeció con el despido de Castillo. "Lleva más de 5 años con prestación en el servicio de Hemodiálisis. Es inaudito y un retroceso que un trabajador no pueda reclamar y eso sea causa de cesantía es inaudito. Esto ha generado una conmoción entre sus compañeros".
Los precarizados, subrayó Mora, "no tienen licencia por enfermedad, ni por vacaciones, no tienen aportes jubilatorios, no tiene obra social. En esa situación los tienen hace más de cinco años sin pase a planta ni siquiera en forma interina".
Precarización como política de Estado
Castillo es uno de los miles de trabajadores sometidos a una forma de precarización que ilustra el achique del Estado que pregona la administración actual del Gobierno. En plena pandemia, por caso, el Ejecutivo -en ese entonces en manos de Rodolfo Suarez- se negó a recomponer el salario de los trabajadores de la salud. Mendoza y Chubut fueron las únicas provincias que no dieron ningún tipo de aumento salarial ese año.
La pérdida del poder adquisitivo acumuló 36% por esa nula recomposición, y desde entonces fue sumando salarios a la baja, incluso para quienes están en planta.
Los contratos a renovarse cada tres meses, los empleados que se jubilan y no son reemplazados, los prestadores de salud monotributistas que permanecen en esa modalidad durante años o las formas de contrato que implican un ajuste salarial permanente son formas de administrar que ganaron terreno en los últimos años.
El mismo reclamo del pase a planta interina hasta una efectivización realizó Uma Flores, de la Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras Autoconvocados del Hospital central.
"Se está destruyendo la salud pública, la gente está teniendo cada vez menos acceso a la salud", cerraron. "Se está destruyendo la salud pública, la gente está teniendo cada vez menos acceso a la salud", cerraron.