El diputado del Frente Verde, Emanuel Fugazzotto, presentó un proyecto de declaración para expresar el rechazo y la preocupación de la Legislatura de Mendoza ante los anuncios del presidente Javier Milei de avanzar en cambios a la ley de Glaciares.
El diputado Emanuel Fugazotto aseguró que el Gobierno quiere dinamitar periglaciares en favor de las mineras.
El diputado del Frente Verde, Emanuel Fugazzotto, presentó un proyecto de declaración para expresar el rechazo y la preocupación de la Legislatura de Mendoza ante los anuncios del presidente Javier Milei de avanzar en cambios a la ley de Glaciares.
La iniciativa surge en un contexto en el que el Gobierno nacional, gobernadores y sectores empresariales "han puesto en debate la posibilidad de flexibilizar la protección del ambiente glaciar y periglacial con el fin de destrabar inversiones de cobre, litio y minerales críticos".
El diputado Emanuel Fugazzotto, del Frente Verde.
" La Ley de Glaciares no es un obstáculo. Es una barrera de protección hídrica. Tocar esa norma sería un retroceso gravísimo para Mendoza, una provincia que vive de su agua y padece una sequía histórica”, afirmó Fugazzotto.
El diputado remarcó que la provincia tiene obligaciones ambientales insoslayables y que flexibilizar el concepto de glaciar o periglaciar sería “abrirle la puerta a la megaminería en zonas donde simplemente no puede operar”.
“ No vamos a entregar el agua de Mendoza para que cierren los balances de unas pocas empresas. No hay desarrollo posible sin agua. Ese es el límite que la política debe defender”, agregó.
El Legislador respondió también a los planteos de Nación y varias provincias mineras que buscan “devolver autonomía” en la reglamentación de la ley. “ El federalismo no puede usarse como excusa para habilitar actividades extractivas en zonas de glaciares o periglaciares. Esa agua es estratégica para toda la región. La Constitución es clara: los presupuestos mínimos ambientales son nacionales, no se negocian y no se reducen”, señaló Fugazzotto.
Además, advirtió que un eventual DNU sería jurídicamente vulnerable y socialmente inaceptable: “Intentar modificar la Ley de Glaciares por decreto sería una agresión institucional. Mendoza va a defender su recurso más valioso: el agua de la cordillera”.
El diputado explicó que la presión sobre la ley apunta, especialmente, a recortar la definición de periglaciar, donde se encuentran reservas subterráneas de agua congelada esenciales para el caudal de los ríos.
“Quieren acotar la definición para que aparezcan ‘zonas libres’ donde avanzar con proyectos. Pero el ambiente periglacial es la columna vertebral de nuestro sistema hídrico. Si lo destruimos, no hay vuelta atrás”, afirmó.
Fugazzotto sostuvo que el debate nacional muestra una tendencia peligrosa: “Hay un clima de época donde todo se subordina al extractivismo. Nosotros decimos claramente: minería sí, pero con límites firmes. Y el primer límite es el cuidado del agua”.
Y concluyó: “Las inversiones son importantes, pero no pueden basarse en destruir reservas estratégicas que sostienen la vida de 2 millones de mendocinos. No existe licencia social para eso, ni la habrá”.