El desguace de los bienes del Estado avanza. El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la venta de activos públicos con el objetivo de incrementar las reservas del Banco Central. Fue en una entrevista en el stream Carajo, donde anticipó que los libertarios están considerando diversas alternativas para alcanzar este objetivo, entre ellas la privatización de bienes administrados por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) y la licitación de centrales hidroeléctricas.
En ese último punto se abre la incógnita por lo que pueda pasar en Mendoza con el sistema Nihuiles y Diamante.
En marzo, después de meter mano en la entrega de IMPSA a capitales estadounidenses, Diego Chaher, el hombre de Danie Vila y José Luis Manzano que Javier Milei puso al frente del desguace de las empresas públicas, desembarcó en Mendoza para supervisar la licitación para el manejo de los complejos hidroelécricos Nihuiles y Diamantes.
La concesión de estas centrales hidroeléctricas clave está en manos de Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, pero se venció hace un año. Alfredo Cornejo se la renovó por decreto y ahora se avanzó en una nueva licitación para adquirir el 51% de las acciones de la empresa concesionaria (la Provincia es dueña de 47% y otro 2% restante está en manos de los trabajadores).
El Gobierno apuesta a que este proceso de licitación conjunta atraiga inversores internacionales, lo que permitiría modernizar la infraestructura de ambos complejos y mejorar su eficiencia operativa.
Sin embargo, también plantea desafíos, especialmente en lo que respecta a la regulación de las tarifas y la distribución de los beneficios económicos generados por estos sistemas.
Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, controla el 52% de HINISA, que controla el 51% de las acciones de las hidroeléctricas que ahora salen a licitación, según el convenio firmando entre la Provincia y la Nación.
Caputo vende todo
Caputo anunció en el programa vía YouTube: "Vamos a vender muchos de los activos de la AABE y eso va a generar un ingreso de miles de millones". La estrategia responde a la prioridad del Ejecutivo de mantener la estabilidad cambiaria hasta las elecciones de octubre, evitando intervenciones directas del Banco Central en el mercado.
El ministro confía en que la combinación de privatizaciones, licitaciones y acuerdos financieros permitirá al país cumplir con sus compromisos y sostener la tranquilidad cambiaria.
"Vamos a avanzar con firmeza en este proceso. Las herramientas están sobre la mesa y el objetivo es claro", remarcó el funcionario en el programa de Carajo.
Privatización de bienes del Estado
El ministro confirmó que el gobierno nacional ya trabaja en licitaciones de infraestructuras clave, como centrales hidroeléctricas, que podrían generar ingresos de hasta 500 millones de dólares. "No es necesariamente que el tipo de cambio tenga que ir al piso de la banda para comprar reservas", explicó Caputo, subrayando que el Ejecutivo busca diversificar los métodos para fortalecer el Banco Central sin presionar el mercado cambiario.
La AABE administra propiedades estatales estratégicas, desde edificios públicos hasta terrenos con alto valor comercial, como los playones ferroviarios, sitios especialmente atractivos para desarrollos inmobiliarios. La privatización de estos activos forma parte de una estrategia más amplia para generar liquidez sin recurrir a métodos convencionales de intervención económica.
En cuanto a las represas hidroeléctricas, el tema ha sido objeto de debate desde hace meses. La concesión de 30 años que el gobierno menemista otorgó al sector privado ya venció, y cualquier posible venta requiere un proceso administrativo más extenso que el utilizado originalmente.
Otras estrategias para atraer dólares
La liquidación de activos públicos es solo una de las vías que el gobierno de Javier Milei explora para garantizar la estabilidad financiera. Entre las medidas anunciadas recientemente, el Ejecutivo lanzó la concreción de un repo—un préstamo garantizado con activos públicos—con entidades bancarias privadas, cuyo alcance y condiciones serán reveladas en los próximos días.
Estas estrategias tienen como objetivo mitigar el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según cálculos oficiales, Argentina necesitaría reunir aproximadamente 4.500 millones de dólares para cumplir con los requisitos del organismo multilateral. Para ganar tiempo, el Ejecutivo logró postergar la auditoría del FMI, originalmente prevista para la próxima semana, hasta fines de julio.