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Sturzenegger elogió a los argentinos que vacacionan fuera del país: "Son héroes de la producción"

Sturzenegger celebró el éxodo de turistas pese a la fuerte caída de visitantes que implica el dólar planchado. La crisis turística en Mendoza es una prueba.

El Editor Mendoza | ElEditor Mendoza
Por ElEditor Mendoza
31 de diciembre de 2025 - 09:14

En medio de la debacle del turismo en Argentina, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, sorprendió en las últimas horas con una definición: calificó a los argentinos que viajan al exterior como “héroes de la producción”. En su visión, lejos de ser un despilfarro de divisas, el turismo emisivo sostiene la competitividad exportadora del país. La afirmación, lanzada en un posteo en su cuenta de X, se inscribe en un contexto económico y político marcado por la fuga de dólares y la decisión del Gobierno nacional de discontinuar la balanza turística del INDEC.

El Gobierno nacional decidió discontinuar un informe clave del INDEC: la balanza turística, herramienta que desde hace dos décadas permitía medir con precisión la entrada y salida de viajeros, el gasto en divisas y la ocupación hotelera. La medida, anunciada por la Secretaría de Turismo, que conduce Daniel Sciolil, implica un recorte de 570 millones de pesos y deja a partir de enero de 2026 sin financiamiento a las encuestas que nutrían al organismo estadístico. Este año el turismo receptivo cayó un 22% y el 2025 terminaría con un déficit turístico récord.

Argumentos del ministro

Sturzenegger cuestionó la idea de que los veraneantes en el exterior “despilfarran un recurso precioso de los argentinos”, calificando esa mirada como “casi un crimen de lesa humanidad”.

Los argentinos que gastan los dólares en el exterior financian el trabajo del sector turístico en el el destino que elijan: le dan trabajo a los mozos de los restaurantes en los que comen, a los empleados de los hoteles donde se alojan, a los taxistas de los autos en los que se desplazan, en detrimento de los mismos trabajadores del sector en Argentina.

Para el funcionario, ocurre exactamente lo contrario: “son héroes de la producción”, porque su demanda de divisas sostiene la competitividad del agro, la industria y los servicios exportables. Según su razonamiento, los países que importan mucho también exportan mucho, y restringir las importaciones destruye la capacidad exportadora. “Cada argentino que veranea en Brasil o en otro país ayuda a sostener la capacidad exportadora del país”, enfatizó.

Cambios en la medición del Banco Central

El planteo de Sturzenegger llega poco después de que el Banco Central (BCRA) modificara la metodología para medir los egresos por viajes y consumos en el exterior, a pedido del secretario de Turismo, Daniel Scioli.

El cambio permitió reducir en las estadísticas oficiales el impacto de los viajes internacionales en la balanza de pagos: de US$13.350 millones a US$10.241 millones, un 23% menos. Sin embargo, más allá de la discusión técnica, el trasfondo es un país que enfrenta un déficit turístico récord y que, a partir de enero de 2026, dejará de contar con la balanza turística del INDEC por un recorte de 570 millones de pesos.

El apagón estadístico

Ese apagón estadístico llega en un momento crítico. El turismo receptivo cayó un 22% en 2025 y el turismo emisivo se disparó, convirtiéndose en una de las principales vías de fuga de dólares. Solo en lo que va de la gestión de Javier Milei, más de 9.000 millones de dólares se fueron al exterior; las proyecciones anticipan un drenaje de 13.000 millones para fin de año. La falta de datos no solo resta transparencia, también priva a las provincias de un insumo vital para diseñar políticas de contención.

Mendoza como termómetro de la crisis

Los datos de la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) y de la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH) muestran que Mendoza atraviesa una retracción profunda. En junio de 2025, por cada turista que ingresó, tres mendocinos salieron del país. El aeropuerto El Plumerillo registró 11.800 egresos (+54,7% interanual) y el Paso Cristo Redentor contabilizó 145.200 (+37,8%). El saldo negativo se duplicó respecto de 2024. Los destinos favoritos fueron Brasil, Chile, Europa y Estados Unidos/Canadá, con un perfil de viajero de alto gasto: USD 107 diarios en hoteles de 4 y 5 estrellas.

El “dólar barato” y el éxodo hacia Chile

Mientras tanto, el turismo receptivo se estanca. Los ingresos por vía aérea cayeron un 19,2% y la ocupación hotelera provincial perdió un cuarto de sus pernoctaciones en un año. El “dólar barato” para viajar y carísimo para vivir golpea doble: los extranjeros dejaron de ver a Mendoza como un destino accesible y miles de argentinos cruzaron a Chile en busca de precios más convenientes en alimentos, indumentaria y tecnología. El Paso Cristo Redentor colapsó cada fin de semana largo con largas filas y supermercados chilenos lanzaron promociones especiales para turistas argentinos, mientras los hoteles mendocinos esperaban reservas que nunca llegaron.

El impacto en el sector

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que el gasto turístico nacional cayó un 16,2% real respecto de 2024. En Mendoza, fechas clave como Semana Santa o el feriado de octubre expusieron la fragilidad del sector: aunque los datos oficiales hablaron de una ocupación del 60%, los prestadores denunciaron que las reservas fueron menores y que el movimiento no compensa la caída sostenida desde 2023.

Entre la retórica y la realidad

En este escenario, las palabras de Sturzenegger suenan disruptivas. Mientras los números muestran un drenaje de divisas y un sector turístico en retroceso, el ministro reivindica a los viajeros como protagonistas de la prosperidad futura. La paradoja es evidente: el Gobierno celebra a quienes salen del país, pero al mismo tiempo desarma las herramientas estadísticas que permitirían medir con precisión el impacto de ese fenómeno.

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