Este martes 25 se hará en la Legislatura de Mendoza el último plenario de comisiones para discutir la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto San Jorge, que busca extraer oro y cobre en Uspallata. El paso siguiente sería que el oficialismo consiguiera un dictamen y pasara al tratamiento en el recinto el miércoles. Vecinos y asambleístas de toda la provincia están organizándose para protestar ese día frente a la Casa de las Leyes. Sin embargo, el cronograma aún puede cambiar atendiendo, precisamente, a las protestas.
El Gobierno pretende tener aprobado el proyecto a más tardar en diciembre, como anunció Alfredo Cornejo ante inversores y gobernadores de la Mesa del Cobre.
El regreso de San Jorge
El proyecto San Jorge, que propone la extracción de oro y cobre a gran escala en el valle de Uspallata, fue sepultado en 2011 por la resistencia social y el rechazo legislativo. Hoy, el oficialismo interpreta los resultados electorales como una señal de respaldo, tal cual las palabras de Alfredo Cornejo tras el batacazo en las urnas.
El Gobierno da por descontada la aprobación de la DIA por la mayoría en ambas cámaras. Alfredo Cornejo fue uno de los dirigentes que en 2011 boicoteó la iniciativa durante la gestión de Francisco Pérez. Ahora, convertido en gobernador, apuesta a que la megaminería se convierta en motor de desarrollo económico.
Las Asambleas por el Agua y otros movimientos sociales ya anunciaron una vigilia en la plaza Independencia desde este martes desde las 21 en la plaza Independencia y protestas frente a la Legislatura el miércoles durante el tratamiento en caso de que avanzara, apelando a que una gran movilización en las calles, como la de diciembre de 2019, pueda torcer la historia. El oficialismo confía en que una mutación de escenario, que transitó de esa masividad en contra de la Ley del cianuro de Rodolfo Suarez a una defensa concentrada en grupos de activistas que siguen activos, sea favorable a San Jorge.