El sector ganadero en Mendoza se encuentra en una etapa muy importante para su economía, atravesando hasta el mes de abril e incluso mayo el famoso destete precoz de los animales, que en otras palabras, es cuando el ternero se despega de la vaca.
Hasta abril o mayo, los productores ganaderos de Mendoza atraviesan un período fuerte para su economía. La palabra de un productor alvearense.
El sector ganadero en Mendoza se encuentra en una etapa muy importante para su economía, atravesando hasta el mes de abril e incluso mayo el famoso destete precoz de los animales, que en otras palabras, es cuando el ternero se despega de la vaca.
Si trazamos un paralelismo con la vitivinicultura, desde noviembre y hasta principios de abril los productores ganadores de la provincia viven su época de “cosecha” y mayor movimiento de dinero.
Esta semana, en General Alvear anunciaron el plan de destete precoz de los animales y según el productor y actual presidente de la Especifica de la Ganadería de la Cámara de Comercio de ese departamento, Agustín Fernández, es un período fuerte para la actividad.
“La temporada de destete se realiza de noviembre hasta abril o mayo a veces, es como el momento de la cosecha del campo y actualmente todos los productores están abocados a esa actividad, aunque hay otros que también realizan la re cría o suplementación a corral de terneros”, explicó.
Fernández explicó que este plan de destete precoz tiene como varias aristas a atender, ya que uno de los objetivos es “la, alimentación a forraje y granos con la idea de potenciar lo producido y por otro lado, se busca mejorar los índices de productividad y el estado corporal de animales”.
“Este tiempo es de un gran movimiento económico en la actividad con la venta de terneros, cuyo dinero se usa para realizar inversiones para mejorar el campo de cada productor, el verano es importante para los ganaderos”, agregó.
En números, en el departamento General Alvear, donde también se incluye a productores de distritos sanrafaelinos cercanos, hay un total de 116 mil cabezas de ganado –producto de la campaña 2024- y trabajan unos 800 productores ganaderos.
A diferencia de lo que sucede con zonas cultivadas con frutas o verduras, donde generalmente produce un efecto negativo, en la ganadería la lluvia es un fenómeno climático que es esperado con ansias.
“En el campo y en nuestra actividad puntual, generamos pastura en verano y todo eso está ligado a las lluvias, si en el año llueve moderado o en buenas cantidades, la capacidad de los campos cambia totalmente”, comentó Fernández.