El escenario del Festival Nacional de la Doma y el Folklore de Jesús María fue el epicentro de una polémica luego de la participación de Javier Milei. En un nuevo capítulo, la Asociación Federal de Raíces Criollas oficializó este martes la expulsión del Chaqueño Palavecino.
La decisión desató un nuevo debate sobre la relación entre el arte popular y el poder político.
Una "afrenta" a la esencia criolla del Chaqueño Palavecino
La decisión de la Asociación no fue impulsiva, sino una respuesta directa a la participación del artista en un acto junto al presidente Javier Milei durante el festival cordobés. Según el organismo, este gesto rompió con un mandato implícito de independencia que la institución ha defendido desde su fundación.
En el comunicado difundido, la conducción fue contundente ya que calificaron la actuación del cantante junto al mandatario como algo “incompatible con la esencia criolla”. Además, remarcaron que la Asociación se define históricamente por su cercanía a las luchas sociales y las expresiones del pueblo, manteniendo una distancia prudencial de los gobiernos de turno.
El texto también subrayó que la imagen del Chaqueño junto al Presidente no es vista como un hecho artístico, sino como un alineamiento que contradice el movimiento cultural que representan.
“Nuestros valores históricos están del lado del pueblo, no del poder”, sostiene el documento que sella la salida del cantor salteño.
El contexto de la grieta folklórica
La expulsión del Chaqueño Palavecino se da en un clima de alta sensibilidad política en los festivales populares. Mientras una parte del público celebró la presencia presidencial en Jesús María, otra fracción del ambiente folklórico -representada por entidades como Raíces Criollas- considera que el escenario debe permanecer como un refugio de la cultura popular frente a las estructuras de poder.
Hasta el momento, el artista no ha emitido declaraciones oficiales sobre su salida del organismo. Sin embargo, en el mundo del folklore, esta sanción se lee como un mensaje disciplinador: la fidelidad a la "patria chica" y a las raíces parece, para esta Asociación, incompatible con el "Tour de la Gratitud" y la estética del actual Gobierno.