El automovilismo estadounidense atraviesa una jornada de profundo impacto tras la muerte de Greg Biffle, histórico piloto y referente de las pistas norteamericanas, quien falleció este jueves 18 de diciembre en un accidente aéreo ocurrido en el estado de Carolina del Norte.
La tragedia también se cobró la vida de su esposa y sus dos hijos, generando una conmoción generalizada en el ambiente deportivo. La información fue confirmada por el canal local WCNC, afiliado a NBC.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, la aeronave se precipitó en una zona boscosa por motivos que aún están bajo investigación. Las autoridades confirmaron que no hubo sobrevivientes.
Impacto inmediato y muestras de dolor en el automovilismo
La noticia provocó una inmediata reacción en el mundo del automovilismo. Equipos, ex compañeros, dirigentes y fanáticos expresaron su pesar a través de comunicados y redes sociales, recordando no solo su talento al volante, sino también su influencia humana dentro del paddock.
La pérdida de toda su familia amplificó el impacto del hecho y transformó la tragedia en una de las más dolorosas que recuerda el deporte motor en los últimos años.
Una carrera marcada por el éxito
Nacido en Vancouver, Biffle construyó una trayectoria sólida y respetada en la NASCAR, donde se consolidó como uno de los pilotos más competitivos de su generación. A lo largo de su carrera profesional consiguió 19 victorias en la NASCAR Cup Series, además de numerosos podios y actuaciones memorables que lo ubicaron entre los nombres más destacados del campeonato.
Su estilo agresivo pero calculado, sumado a una notable regularidad, le permitió ganarse el respeto de colegas y aficionados. En 2016 decidió poner fin a su etapa como piloto profesional, aunque nunca se desligó del todo de la actividad.
Luego de dejar la competencia, Biffle continuó vinculado a NASCAR como comentarista y mentor, colaborando en la formación de jóvenes talentos y participando activamente en eventos del ambiente automovilístico.