La crisis institucional y económica de San Lorenzo volvió a quedar expuesta este martes por la mañana, cuando el plantel profesional decidió no entrenarse en la cancha auxiliar del predio de Boedo en protesta por una deuda que la dirigencia mantiene con el grupo.
Los jugadores reclaman el pago de los premios acordados por la clasificación a la próxima Copa Sudamericana, una promesa que, según remarcan debía cumplirse antes del inicio de las vacaciones y que, pese al compromiso dirigencial, aún no se hizo efectiva.
La medida de fuerza sorprendió, pero no tomó desprevenidos a quienes siguen de cerca el día a día azulgrana. El club vive uno de los momentos más delicados de los últimos años, con un deterioro económico profundo que ya derivó incluso en un pedido de quiebra.
El conflicto con el plantel se da, además, en medio de un movimiento político sin precedentes que podría modificar por completo el mapa dirigencial del Ciclón.
La reunión clave de San Lorenzo con Tapia
En los últimos días, referentes políticos de San Lorenzo mantuvieron reuniones con Claudio “Chiqui” Tapia y lograron un principio de acuerdo para conformar una comisión transitoria que reemplace al oficialismo actual, completamente desgastado.
La AFA ya dio el visto bueno al nuevo esquema, cuyo nombre fuerte es el de Sergio Constantino, vocal opositor y candidato que terminó tercero en las últimas elecciones. Lo acompañará Cristian Evangelista, también opositor pero integrante de la actual Comisión Directiva.