A horas de que los motores vuelvan a rugir en el mítico Suzuka, Franco Colapinto es tendencia pero esta vez no solo por sus maniobras en pista con Alpine. El piloto argentino, que viene de sumar su primer punto en China, decidió bajar la bandera a cuadros a los rumores que lo vinculan sentimentalmente con la actriz Maia Reficco.
Con la frescura que lo caracteriza y ese estilo "sin filtro" que enamoró a los fanáticos, el pilarense de 22 años enfrentó las cámaras de ESPN en la previa del Gran Premio de Japón de Fórmula 1 y aclaró su situación sentimental de una manera muy particular.
La aclaración de Colapinto sobre Maia Reficco
Desde que comenzó el año, las redes sociales ardieron con supuestos "guiños" entre el piloto y la protagonista de Pretty Little Liars: Original Sin. Todo estalló cuando Franco compartió una foto de la actriz posando con su casco, lo que disparó teorías de un romance consolidado. Sin embargo, Colapinto fue tajante al ser consultado por el periodista Juan Fossaroli. "¡Estoy solterísimo todavía!", exclamó Franco entre risas, echando por tierra cualquier confirmación de noviazgo.
Fiel a su estilo directo, el joven de Alpine no se guardó nada y apuntó contra la viralización de las noticias del corazón: "Ustedes los periodistas inventan muchas boludeces. Les gusta vender lo que venga o garpa por un par de clicks", disparó con humor pero con firmeza. "A mí también me gusta el chisme, pero cuando es mío no me gusta, la verdad. Me gusta ver los otros", confesó el piloto, reconociéndose como un espectador más de la farándula, pero marcando la cancha sobre su vida privada.
Bromas, el mono "Punch" y la mística de Suzuka
La entrevista no fue todo seriedad. La complicidad de Colapinto con la prensa argentina permitió momentos desopilantes, como cuando bromeó con su fanatismo por el mono viral Punch. El piloto se mostró "indignado" porque el animal se puso de novio: “No te sería nunca infiel Juan (Fossaroli). Punch está de novio, boludo. ¿Cómo se va a poner de novio? Me mató, por eso no lo fui a ver”, lanzó entre carcajadas.
Más allá de las risas, Franco llega a Japón con la vara alta. Tras su gran actuación en China, el argentino busca seguir consolidándose en la máxima categoría. Suzuka es un trazado técnico y exigente, un desafío que el piloto de Pilar encara con la mente puesta en los puntos y lejos, muy lejos, de los flashes del espectáculo.
¿Qué sigue para Franco Colapinto?
El GP de Japón es una prueba de fuego para la evolución del Alpine. Con el respaldo de una hinchada argentina que no para de crecer -y que, según reveló el propio Franco, tiene representantes de Boca infiltrados incluso en el paddock de la F1-, el piloto buscará que se hable de él por sus tiempos de vuelta y no por sus "likes" en Instagram. Por ahora, el corazón del pibe maravilla parece tener un solo dueño: el volante de su monoplaza.