San Marino, la selección considerada la peor del mundo según el ranking FIFA, protagoniza una situación tan insólita como única en las Eliminatorias Europeas rumbo al Mundial 2026. El pequeño país enclavado en el corazón de Italia podría mantener vivas sus chances de clasificación si sufre una abultada goleada en las próximas fechas.
El curioso escenario se explica por el particular sistema de clasificación que utiliza la UEFA. De los doce grupos eliminatorios (de la A a la I), sólo los primeros de cada zona obtienen el pasaje directo al Mundial, mientras que los segundos avanzan a una fase de repechaje interno.
A ellos se suman cuatro equipos provenientes de la Nations League, que ganaron su grupo pero no lograron quedar entre los dos primeros de las Eliminatorias.
Es justamente a ese cupo al que apunta el seleccionado, que ocupa el último lugar del grupo H con cero puntos, 32 goles en contra y apenas uno a favor.
Por encima aparecen Austria (15), Bosnia y Herzegovina (13) y Rumania (10). Sin embargo, San Marino fue campeón del grupo D1 de la Nations League, mientras que Bosnia finalizó último en el A3, lo que coloca a los sanmarinenses en una posición más favorable dentro del ranking del torneo continental.
La extraña combinación que necesita para llegar al Mundial
Para mantener sus chances, San Marino depende del rendimiento de Rumania. Si los rumanos terminan segundos en las Eliminatorias, la plaza de la Nations League que beneficiaría a la Serenísima se perdería.
Por eso, los sanmarinenses necesitan que Rumania le gane a Bosnia el próximo miércoles, y luego los golee en noviembre, de modo que la peor selección del mundo pueda acceder al repechaje por medio de la Nations League.