Leandro Paredes fue titular este jueves en la victoria de Roma por 2 a 0 ante Eintracht Frankfurt en la UEFA Europa League, un partido en el que no solo destacó su actuación, sino también su enojo al ser reemplazado.
Claudio Ranieri, entrenador de la Roma, se refirió sobre la situación de Leandro Paredes y fue terminante con su postura.
Leandro Paredes fue titular este jueves en la victoria de Roma por 2 a 0 ante Eintracht Frankfurt en la UEFA Europa League, un partido en el que no solo destacó su actuación, sino también su enojo al ser reemplazado.
Luego del encuentro, el entrenador Claudio Ranieri fue consultado sobre el futuro del volante argentino y su posible transferencia a Boca Juniors.
Paredes jugó 61 minutos antes de ser sustituido, y su reacción generó especulaciones sobre su continuidad en el club italiano. Sin embargo, en la conferencia de prensa posterior al partido, Ranieri minimizó el episodio: "Se fastidió porque quería seguir jugando".
El DT de la Roma también se refirió a lo que significaría la salida de Paredes tras una temporada y media en el club: "Estoy muy feliz si se queda, él sabe cuánto lo respeto y me daría pena si se fuera porque perdería a un campeón del mundo. Perdería un ejemplo para sus compañeros, lo lamentaría".
A pesar de los rumores sobre su posible regreso a Boca, Ranieri aseguró que Paredes aún no le ha comunicado ninguna decisión sobre su futuro: "Entiendo las necesidades de cada familia y de cada chico, pero todavía no me ha dicho nada".
Por ahora, el futuro del mediocampista sigue siendo una incógnita, aunque su nombre sigue sonando con fuerza en el mercado de pases de Boca Juniors, que sueña con repatriarlo.
El volante campeón del mundo con la Selección Argentina, protagonizó un tenso momento durante el partido de su equipo cuando el entrenador Claudio Ranieri decidió reemplazarlo.
La decisión del técnico italiano no cayó bien en el jugador, quien dejó en claro su descontento con una reacción que no pasó desapercibida. El episodio ocurrió a los 61 minutos de juego, cuando Ranieri optó por cambiar a Paredes.
Visiblemente molesto, el mediocampista salió del campo con un gesto cansino, se quitó los guantes con evidente fastidio y, tras saludar a un compañero, se dirigió a la línea de banda. Una vez allí, en un claro signo de frustración, pateó una botella que estaba en el suelo, dejando en evidencia su bronca por la sustitución.