El Gran Premio de Hungría fue un gran dolor de cabeza para Alpine y Franco Colapinto por un nuevo fallo de la escudería que perjudicó la performance del piloto argentino en pista. El nacido en Pilar fue víctima de una situación insólita: su escudería tardó más de lo habitual en cambiar los neumáticos en dos detenciones clave.
En la Fórmula 1, donde los pit stops suelen durar menos de tres segundos, los tiempos que marcaron los mecánicos de Alpine con el monoplaza del argentino fueron inesperadamente altos: 11,1 y 7,2 segundos, respectivamente.
En ambos casos, la demora se produjo en el cambio de los neumáticos, y específicamente en la rueda trasera izquierda.
La investigación de Alpine y el motivo del error
Ante esta situación, la escudería francesa inició una investigación interna para determinar las causas del fallo. Según informó el diario Olé, ya se habría identificado el problema: no fue un error humano, sino una falla en el funcionamiento de la pistola de rueda (wheel gun), una herramienta fundamental para quitar y ajustar las tuercas de las ruedas.
Este dispositivo, que en apariencia se asemeja a un taladro doméstico, cuenta con un software que indica mediante una luz LED —habitualmente verde— cuándo la tuerca está correctamente ajustada. Sin embargo, en ambas paradas de Colapinto, la pistola utilizada no emitió correctamente la señal, lo que generó la confusión y extendió el tiempo de trabajo de los mecánicos.