El próximo Mundial se convertirá en el más grande de la historia. Por primera vez, el certamen más importante del planeta se disputará en tres países y contará con la participación de 48 selecciones nacionales y a poco menos de nueve meses para la cita, estalló la primera polémica sobre el certamen.
La expectativa global por el torneo se vio empañada por la polémica en torno al precio de las entradas, que aumentaron de manera significativa respecto al Mundial de Qatar 2022.
Según la grilla oficial de precios difundida por la FIFA, asistir a la final del campeonato costará entre 2.000 y 6.000 dólares, cifras que duplican y hasta cuadruplican los valores de 2022.
La diferencia abismal con el Mundial 2022
Los boletos para el partido decisivo en el que Argentina se consagró campeona tras vencer a Francia por penales se vendían entre 206 y 1.600 dólares. Los precios más accesibles tampoco se salvaron del incremento.
Un ticket para un encuentro de la fase de grupos costará como mínimo 100 dólares, lo que equivale a la mitad de la entrada más cara del pasado Mundial. Además, la entrada más costosa para los cuartos de final tendrá un valor similar al de la final de Qatar 2022, un aumento que generó malestar entre los hinchas de todo el mundo.