El concejal de la Ciudad de Mendoza, Gustavo Gutiérrez, que asumió el cargo en diciembre del 2023, cobra jubilación y dieta como concejal. La duda sobre esta incompatibilidad cayó en la Oficina de Ética Pública luego de una consulta particular sobre la situación del edil. Tras un año de dilaciones, la decisión está en manos del Concejo Deliberante.
El secreto de sumario del expediente, por parte del órgano de control que comanda Gabriel Balsells Miró se hizo insostenible, pero aun así, ElEditor debió hacer un pedido de acceso a la Información Pública a la misma oficina que lo tramitaba, para hacerse de los escritos. Insólito. Se tomaron casi todos los días del plazo legal para responder.
Gustavo Gutiérrez era noticia, hace casi un año, luego de que se diera a conocer la consulta de un particular preguntando por los ingresos del edil que ingresó al cuerpo deliberativo por las listas de La Unión Mendocina y de las que dirigentes de la Coalición Cívica, como el 'lilito', eran parte. El municipio indicó en ese momento que el edil, en su declaración jurada, no había indicado percibir haber jubilatorio. Por lo tanto, tenían computado un solo ingreso: el de la dieta de concejal.
La incompatibilidad que se cuestiona
Un fallo de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza dice que “la dieta de los legisladores en general y de los concejales en particular es una retribución en contraprestación de un servicio dado al Estado y, como tal, tiene carácter remuneratorio”.
“En consecuencia, no puede percibirse en forma conjunta con un beneficio previsional, porque es inadmisible que una persona perciba al mismo tiempo dos retribuciones por parte del Estado, una en situación de actividad y otra en pasividad”, dijeron en el máximo tribunal. En el municipio posaron la lupa en los artículos 30 y 30 bis de la ley 6921 para marcar que hay incompatibilidad, además de indicar que Gutiérrez no declaró que recibía haber jubilatorio.
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El concejal Gustavo Gutiérrez (La Unión Mendocina).
Luis Vigazzola
“Aquellas personas que a la fecha de sanción de la presente ley gozan de beneficios jubilatorios acordados y se encuentran prestando servicios en el ámbito de la Administración Pública Provincial centralizada, descentralizada, entes autárquicos y/o cualquier otra repartición perteneciente a la administración pública, cesarán en sus funciones. Asimismo, en adelante, ninguna persona que goza de beneficios jubilatorios podrá desempeñar actividades o cargos rentados en el ámbito descripto”, dice el artículo 30 de la normativa.
Para el caso de cargos electivos, “deberá percibir la remuneración correspondiente al cargo que desempeña, debiendo el titular suspender el beneficio previsional que goza, de acuerdo a los mecanismos previstos para tal trámite”, dicen los artículos. Hay una serie de excepciones entre las que están los concejales.
Mientras que el artículo 30 bis dice que si se detecta incumplimiento la administración pública “deberá emplazar al infractor a fin de que en el plazo de diez días hábiles de notificado, suspenda el beneficio previsional que posee, y proceda a la devolución de las sumas percibidas”. Con el correr de los meses, la cuenta se sigue engrosando y supera ampliamente los $20 millones.
El recurso de Gutiérrez que durmió meses en Capital
En un inicio, había dos organismos involucrados en el caso. Por un lado, la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza cuya Dirección de Recursos Humanos emitió la resolución 54/2024, con fecha del 12 de octubre del 2024 y que detonó un recurso revocatorio presentado por Gutiérrez con un petitorio: que se revoque la resolución 54/2024 de la Dirección de Recursos Humanos de la comuna asegurando que se emitió violando el derecho a defensa dado que no tuvo intervención porque no se le dio vista y que se dejen sin efecto los emplazamientos.
Pero además, indica que el funcionario a cargo de la dirección que depende del Ejecutivo municipal "carece de competencia para emplazar a un concejal que pertenece al Departamento Deliberativo".
En la comuna no tenían en sus planes resolverlo. "Es improcedente lo que dice. Dice que nosotros no podemos preguntarle a él nada. ¿A vos te parece que hay que contestarle algo que diga sí, si te podemos preguntar?", le dijo un funcionario de Capital a ElEditor, en ese entonces.
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Gabriel Balsells Miró, Auditor General de Ética Pública le dijo a Capital que resolviera el recurso presentado por Gutiérrez, algo que no tenían pensado hacer.
Cámara de Diputados de Mendoza
La Oficina de Ética Pública indicó que el recurso debía resolverse. Una obviedad. Al menos, había que rechazarlo, que fue lo que ocurrió: se le aceptó en lo formal pero se le rechazó en lo sustancial el 25 de junio de este año. Es decir, 8 meses después. El Auditor General bramaba cada vez que los medios recordaban el caso y le achacaban las dilaciones.
Alfredo Martín Guzzo, director de Recursos Humanos de la comuna, citó normativas y fallos. Subrayó también que en el recurso presentado Gutiérrez "no niega ni desconoce encontrarse percibiendo una jubilación o beneficio previsional de carácter Nacional y una remuneración en su carácter de tal. Ambas a la vez". Indicó también que el edil habla de un "vicio grave o grosero por cuanto se ha visto vulnerado su derecho a defensa" pero "no explica ni indica cuál y/o cómo se ha concretado esa vulneración o qué defensas se ha visto impedido de oponer".
"Se trata simplemente de una alegación genérica y vaga, que no tiene precisión alguna y se queda en una simple petición de principios, por lo que el argumento, debe ser descartado", marcó Guzzo. Por otra parte, defendió su competencia al indicar que la declaración jurada, en la que Gutiérrez podría haber faltado a la verdad, "fue dirigida y presentada precisamente ante esta Dirección de Recursos Humanos de la Secretaría de Gestión Pública, declarando bajo juramento '…no poseer incompatibilidad alguna, de acuerdo a las normas aplicables'".
Por otra parte, el funcionario recordó que "es ante esa misma Dependencia ante cual el recurrente presentó formularios en carácter de DDJJ cuyas inconsistencias detectadas dan lugar al procedimiento aquí tramitado, aunque que ahora pretende desconocer en su función" y también que "el supuesto 'conflicto de poderes' que desliza el recurrente (ya que tampoco explica cómo y/o de qué manera se estaría produciendo) entre el Departamento Ejecutivo y el Deliberativo de la Comuna".
Así, Guzzo rechazó el recurso giró el expediente al Departamento Deliberativo "para continuar con la tramitación y resolución correspondiente" para que luego sea informada.
Qué espera el Concejo Deliberante
A pocos días del rechazo al recurso de Gutiérrez, el 2 de julio, el intendente Ulpiano Suárez envió un informe del estado de avance de las actuaciones a Ética Pública. En el escrito consta el largo historial de oficios, notas, etc. con la última novedad, que era el giro del expediente al Concejo Deliberante. En setiembre, el órgano de control envió un oficio preguntando qué había ocurrido con la resolución del caso.
Aun no se resuelve porque, según indicaron fuentes del Concejo Deliberante, aguardan una definición del área de legales del cuerpo deliberativo sobre el ya ventilado recurso revocatorio de Gutiérrez. El mismo que envió a Recursos Humanos del Poder Ejecutivo Municipal y que ahora recae en el otro Poder del municipio. Bajo ningún punto de vista evaluaron no resolver el recurso.
Una vez obtenida esa resolución, desde el Concejo Deliberante arbitrarán los medios para notificar formalmente al edil para que tome una decisión con respecto a sus haberes. Los que conocen el paño, aseguran que el 'lilito' seguirá cuestionando el tema y todo podría llegar a la justicia.