El Gobierno de Alfredo Cornejo se manifestó a favor de que se elimine la contribución obligatoria al Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI), que financia a la COVIAR, propuesto por el diputado nacional del PRO Damián Arabia. Lo hizo a través del ministro de la Producción y bodeguero Rodolfo Vargas Arizu, quien calificó como "lógico" el proyecto.
"La asociación es un derecho, no una obligación. Tenemos que trabajar por una agenda de modernización, simplificación y desregulación. La Argentina necesita ganar competitividad bajando costos y permitiendo la libre asociación entre privados", postuló Arabia en la red X.
La iniciativa generó una fuerte controversia en el sector de la vitivinicultura, con apoyos políticos puntuales y un rechazo masivo de entidades vitivinícolas. Bodegas de Argentina y el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este son algunas de las entidades que rompieron con la COVIAR hace tiempo por diferencias políticas en el manejo de la corporación.
Según datos de la COVIAR, una empresa pequeña puede aportar entre 6 y 8 mi pesos al mes, mientras que una grande puede estar entre los 500 mil y los 800 mil al mes.
La justificación de Rodolfo Vargas Arizu
"La COVIAR tiene mas de 20 años, cuando se fundo la premisa era mantener la ruralidad y el productor primario para mantener las exportaciones y el consumo interno, las dos cayeron, no culpa de la COVIAR, sino de la macro nacional por su sesgo anti exportador, y el consumo no lo manejamos porque depende de la capacidad de compra y el gusto de comprar. La gente consume menos vinos básicos y consume más vinos premium. En el momento de la creación de la COVIAR puede haber sido interesante, pero después tomó sesgos políticos", se explayó el bodeguero.
Admitió el funcionario que "hay muchas asociaciones en contra, algunas a favor. Es inoportuno el momento de hacerlo, y que lo haga alguien de CABA, pero es lógico", subrayó en radio Mdz.
Luego dijo que lo que pagan los bodegueros "no es un aporte voluntario", y que podría plantearse que lo sea cuando el proyecto se discuta en el Congreso.
Luego reforzó sus críticas al tributo a la COVIAR: "Es un costo para la producción, hoy con la apertura al mercado que va a haber hay que ser eficiente, cambiar el agente financiero por el agente de producción, creemos que es lógico pero inoportuno".
Después se quejó el ministro de que "a la vitivinicultura se le han colgado cosas en los últimos 70 años y ya no las soporta, es el mercado más regulado del país", cerró.