Con Luis Caputo al frente y el mendocino Luis Octavio Pierrini como facilitador, Gobierno nacional oficializó el remate del estratégico Belgrano Cargas y Logística S.A., la empresa estatal que opera las líneas de trenes de carga General Belgrano, San Martín y Urquiza, y que conecta 17 provincias, entre ellas Mendoza, a lo largo de 7.600 kilómetros de vías.
Pierrini no es solo el secretario de Transporte: es una de las piezas clave en el tablero de entrega del sistema ferroviario estratégico del país. Bajo su firma, el Belgrano Cargas —con sus 7600 kilómetros de vías que atraviesan 17 provincias— avanza hacia una privatización que reconfigura el mapa de poder territorial, económico y geopolítico de la Argentina. La provisión de litio para una minera asociada a Tesla, de Elon Musk, es una de las claves detrás de la privatización, que este jueves fue oficializada en el Boletín Oficial.
Qué contempla la privatización
El esquema de privatización contempla una “desintegración vertical” de la compañía en tres bloques de negocio:
- Material rodante (locomotoras y vagones)
- Vías e inmuebles aledaños
- Talleres ferroviarios
El material rodante será rematado públicamente, y los fondos se depositarán en un fideicomiso administrado por el Banco Nación para financiar obras ferroviarias. Parte de ese parque podrá integrarse a los contratos de concesión que se otorgarán posteriormente. Las licitaciones nacionales e internacionales se canalizarán a través de las plataformas digitales SUBAST.AR y CONTRAT.AR.
No se contempla un Programa de Propiedad Participada para trabajadores, ni se otorgarán preferencias en la adjudicación de activos. La valuación de los bienes estará a cargo del Tribunal de Tasaciones de la Nación, mientras que los flujos económicos futuros serán estimados por un banco público.
Los nombres detrás del remate del Gobierno
Según una investigación publicada por El Destape, la megaminera Rincon Mining, filial local de Río Tinto, aparece como una de las principales interesadas en quedarse con parte del Belgrano Cargas. Esta empresa opera proyectos de extracción de litio en Salta y Catamarca, y tiene acuerdos de exclusividad con Tesla para abastecer sus autos eléctricos.
El directorio de Río Tinto incluye fondos como BlackRock, Vanguard y SSgA, además de la estatal Aluminum Corporation of China. Representantes de la Cámara de Comercio de EE.UU. han participado en negociaciones con el gobierno argentino, lo que sugiere un fuerte interés geopolítico en el control del transporte de minerales críticos.
También se menciona el interés de grandes cerealeras exportadoras como Cargill, Cofco, Bunge y Viterra, que dominan los principales puertos del país y buscan asegurarse el transporte de sus productos desde el interior hacia los puntos de exportación.
Reuniones por el litio
En dos reuniones ocurridas entre fines de mayo y principios de junio -reveladas por El Destape- el mendocino Pierrini se sentó junto a ejecutivos de Rincon Mining (filial local de Río Tinto), empresa que articula el transporte de litio con inversiones millonarias enmarcadas en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Su objetivo es claro: quedarse con el tramo ferroviario que surca las principales cuencas litíferas del país, desde Salta a Catamarca.
Neomenemismo y territorio en disputa
“Todo lo que se pueda privatizar, se va a privatizar”, anticipó en 2024 Manuel Adorni, evocando al Dromi de los ’90. La frase no fue sólo simbólica: el Decreto 67/2025 activó la entrega del Belgrano Cargas bajo un modelo de concesión de infraestructura “de acceso abierto”, eufemismo que promete libre circulación pero habilita la concentración del control logístico en manos privadas.
Rincon Mining no llega sola: detrás suyo operan BlackRock, The Vanguard Group, la estatal china Aluminum Corp. of China y la omnipresente Tesla de Elon Musk. Este último envió en marzo una delegación que fue recibida con entusiasmo por el secretario de Minería, Luis Lucero. En paralelo, el CEO global de Río Tinto, Jakob Stausholm, se reunió con Javier Milei para cerrar filas en torno al litio argentino.
La privatización ferroviaria repite el manual noventista, pero con una novedad: la entrega también está blindada diplomáticamente. En 2024, Argentina adhirió al Mineral Security Partnership (MSP), impulsado por Estados Unidos.