En un nuevo capítulo del escándalo por el otorgamiento de pozos de agua a poderosos empresarios, la senadora Anabel Fernández Sagasti instó a los legisladores de su espacio para que avancen con el proceso de Jury contra el jefe de Irrigación, Sergio Marinelli, funcionario del riñón de Alfredo Cornejo.
La autorización para nueve pozos de agua en un acuífero restringido el propio Marinelli había firmado la restricción el año pasado- desató un vendaval político que el funcionario intentó aplacar con el anuncio de que acudiría a dar explicaciones a la Legislatura.
Jugada y contra jugada política por el agua
Sagasti aprovechó esta jugada del oficialismo y redobló la apuesta, conociendo la importancia que la administración del agua tiene en el escenario de la política mendocina.
Desde su cuenta personal de la red social X, la senadora afirmó:
Lo que está ocurriendo con la administración del agua en Mendoza es inadmisible. El titular de Irrigación, Sergio Marinelli, no solo ha cometido graves errores de gestión, sino que incurre en incumplimientos flagrantes de su función pública que deben ser investigados. Lo que está ocurriendo con la administración del agua en Mendoza es inadmisible. El titular de Irrigación, Sergio Marinelli, no solo ha cometido graves errores de gestión, sino que incurre en incumplimientos flagrantes de su función pública que deben ser investigados.
Y agregó: “Quien dirige Irrigación debe garantizar agua para los mendocinos, la producción y el futuro, no malgastarla ni favorecer negocios para unos pocos vivos. He instruido a nuestros legisladores -y convoco a quienes quieran defender esta causa- a denunciarlo ante el Jury de Enjuiciamiento y reclamar su remoción inmediata”.
Los beneficiados por Marinelli
Las irregularidades se conocieron luego de que, a través de la resolución 125, Irrigación concedió cinco permisos para desarrollar pozos a la empresa Cresud SAFIC A, propiedad del grupo IRSA, cuyo dueño es Eduardo Elsztain; dos perforaciones para la firma Chimpay La Rioja SA; y habilitaciones para el empresario Pedro García Mateo y la empresa Grappolo SA, de Walter Bressia.
Sin embargo, la zona sobre la cual se otorgaron los permisos pertenece a la subcuenca El Carrizal, ubicada en la margen derecha del Río Mendoza. En ese mismo territorio de Agrelo, Irrigación decidió restringir nuevas perforaciones por dos años, según consta en la Resolución 1109 de mediados de 2024.