Una diputada kirchnerista salió a agitar la interna con el PJ tras sendos actos con la militancia en la víspera del 25 de Mayo. En un escenario de confrontación donde está en juego la competencia electoral y la posibilidad de que vayan en listas separadas, ambos sectores reunieron a sus seguidores: los de Anabel Fernández Sagasti en un locro patrio, y los del PJ de los Félix en el Este.
Valentina Morán, diputada y militante referenciada con La Cámpora, compartió en sus redes un durísimo documento contra el acto de sus rivales internos, del que también participaron la intendenta de Santa Rosa, Flor Destéfanis, y su par de La Paz, Fernando Ubieta, quienes responden directamente a Carlos Ciurca.
La ambulancia del PJ al rescate
Le legisladora cuestionó la presencia de Jorge Omar Giménez, ex intendente de San Martín, quien en las últimas elecciones decidió cerrar filas con Omar De Marchi, histórico referente del macrismo mendocino y actual aliado del gobierno de Javier Milei. Giménez se retractó de esa alianza en público.
De hecho, el armado del PJ para las legislativas incluye la vuelta de dos exintendentes que se fueron a LUM, el armado de De Marchi para pelearle el poder a Cornejo, que no cuajó en el tiempo y dejó amplia dispersión de los que se habían ilusionado con su figura.
Para algunos sectores del PJ, este movimiento no fue simplemente un acto de pragmatismo político, sino una abierta contradicción con los valores del peronismo. “Un gesto que, lejos de ordenar al peronismo, confunde, desmoraliza y desacredita a la militancia”, señalaron desde el espacio crítico a la conducción actual.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/valencmoran/status/1926467648604323936&partner=&hide_thread=false
La factura a Giménez por De Marchi
La diputada provincial expresó su rechazo a la legitimación de figuras que optaron por alinearse con proyectos opuestos a la identidad histórica del peronismo: “Al cerrar con De Marchi, legitimó a un adversario político claro, traicionó el proyecto colectivo del campo nacional y popular, y rompió la confianza de una militancia que viene sosteniendo —muchas veces en soledad— la resistencia al ajuste”.
En el análisis de la diputada, Giménez se convirtió en el símbolo de una “peligrosa normalización de las traiciones” dentro del partido mendocino.
“Subir a alguien a un escenario no es una formalidad, es un mensaje político. Es otorgarle centralidad, validación, voz”, expresó la legisladora.
"El PJ no puede ser solo una estructura electoral vacía. O se pone al servicio del pueblo, o no sirve para la etapa que viene”, sostuvo en el texto. A su vez, planteó que la unidad es un objetivo primordial, pero advierte que debe construirse desde la sinceridad y la autocrítica: “Queremos unidad. Y estamos dispuestos a hacer los gestos necesarios para lograrla. Pero también exigimos coraje, coherencia y autocrítica”.