Un día después de la dura derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, el presidente Javier Milei reunió por segunda vez en lo que va del lunes a su Gabinete y tomó una decisión estratégica: la conformación de una mesa política nacional.
Milei reestructura su armado tras el revés electoral en la mesa de conducción y planea convocar a los gobernadores de todas las provincias.
Un día después de la dura derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, el presidente Javier Milei reunió por segunda vez en lo que va del lunes a su Gabinete y tomó una decisión estratégica: la conformación de una mesa política nacional.
El anuncio fue realizado por el vocero presidencial, Manuel Adorni, quien informó que el jefe de Estado resolvió “armar una mesa de conducción política”, que estará presidida por él mismo y contará con la participación de su círculo más cercano: Karina Milei, Guillermo Francos, Patricia Bullrich, Santiago Caputo, Martín Menem y el propio Adorni.
La medida llega tras la caída del oficialismo en las urnas bonaerenses, donde fue derrotado por 14 puntos de diferencia (47% a 33%), en medio de una feroz interna marcada por denuncias de corrupción y peleas públicas que golpearon a La Libertad Avanza.
Adorni agregó que Milei instruyó al jefe de Gabinete para convocar a una mesa de diálogo federal con los gobernadores, con el objetivo de recomponer vínculos y asegurar gobernabilidad en la nueva etapa.
En paralelo, el Gobierno analiza cambios en el armado bonaerense, el distrito donde más se sintió el golpe electoral y que se convirtió en el epicentro de las tensiones internas.