El Gobierno nacional oficializó este jueves el otorgamiento de un bono extraordinario para jubilados y jubiladas de hasta 70 mil pesos que será abonado en el mes de septiembre. En teoría el bono tiene el objetivo de compensar la pérdida de poder adquisitivo de los jubilados y pensionados frente a la inflación, pero lo cierto es que está congelado desde 2024 y perdió gran poder adquisitivo.
La medida fue dispuesta a través del Decreto 613/2025, firmado por Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y alcanza a los beneficiarios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y las pensiones no contributivas y graciables.
El bono será liquidado por titular y será de hasta $70.000 para quienes perciban un haber igual o menor al mínimo previsional garantizado. En tanto, quienes superen ese umbral recibirán un monto proporcional, de forma tal que la suma total no supere el haber mínimo más el monto del bono. El bono será liquidado por titular y será de hasta $70.000 para quienes perciban un haber igual o menor al mínimo previsional garantizado. En tanto, quienes superen ese umbral recibirán un monto proporcional, de forma tal que la suma total no supere el haber mínimo más el monto del bono.
La letra del decreto versus la realidad
Según el texto del decreto, el beneficio busca mitigar el efecto negativo que tuvo la fórmula de movilidad jubilatoria vigente entre 2021 y julio de 2024, que no contemplaba la evolución de los precios y provocó un "gran desfasaje" entre los haberes y la inflación, especialmente entre los jubilados de menores ingresos.
La nueva fórmula de movilidad, en vigor desde julio último, actualiza los haberes mensualmente de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC. Sin embargo, el Gobierno consideró necesario reforzar los ingresos de los adultos mayores con ingresos más bajos mediante el pago de bonos complementarios.
Bono en negro
El bono tendrá carácter no remunerativo, no estará sujeto a descuentos ni se computará para otros conceptos. Además, en el caso de pensiones con más de un copartícipe, se considerará un único titular a los efectos del beneficio.
La ANSES será la encargada de implementar el pago, adoptar las medidas complementarias y realizar los controles correspondientes, según lo establece el decreto.
El veto presidencial de Javier Milei al aumento de las jubilaciones y al bono previsional representa una de las medidas de ajuste más regresivas del último año. Los jubilados argentinos pierden $468 mil millones mensuales por el veto de Milei al aumento de jubilaciones y bono. La decisión implica una pérdida agregada de $5,6 billones para el conjunto de 6.104.055 jubilados y jubiladas del país entre septiembre de 2025 y agosto de 2026 según cálculos basados en las proyecciones del REM-BCRA (Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central) y datos oficiales de ANSES. Mendoza no escapa a ese ajuste.
El cálculo surge de dos componentes vetados por el Poder Ejecutivo:
- La no actualización del bono previsional de $70.000 a $110.000, que debía ajustarse luego por inflación.
- La no recomposición del 7,2% correspondiente al saldo pendiente de la inflación de enero de 2024.
Según los datos, que fueron compilados en un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), “el veto de Milei implica una pérdida agregada de $468 mil millones mensuales para los jubilados del país”.
En el desglose por provincia, Mendoza aparece entre las seis jurisdicciones más golpeadas en términos absolutos. Con 300.322 jubilados y jubiladas registrados en junio de 2025, la provincia enfrenta una pérdida mensual estimada de $23.057.911.553 y una pérdida acumulada de $276.694.938.633 en los próximos doce meses.