Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que mientras los recursos de origen nacional (RON) exhibieron una mejora interanual del 7,9% en junio de 2025 –impulsados principalmente por el salto del 160% en la recaudación de Bienes Personales–, las transferencias automáticas por coparticipación (CFI) retrocedieron un preocupante 3,9% real, marcando un nuevo descenso en la columna vertebral de las finanzas provinciales. Mendoza no es la excepción, con una caída de 3,1% interanual en la coparticipación, según el documento.
Uno de los datos más fuertes que difundió el CEPA es que el impuesto a las Ganancias se desplomó 18,7%, lo que según el documento constituye una pésima noticia para las arcas provinciales.
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Según el informe del CEPA, los recursos que llegaron a la provincia desde Nación por fuera del esquema coparticipable crecieron un 7,4% interanual en términos reales, ubicándose por encima del promedio nacional del 6,2%. Con este desempeño, Mendoza se posicionó novena entre las 24 jurisdicciones evaluadas, en un ránking liderado por la provincia de Buenos Aires (+11,6%) y con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como única en rojo (-4,1%).
La cara menos amable del informe aparece al mirar la coparticipación: en Mendoza cayó un 3,1% real respecto a junio del año pasado. Si bien este retroceso es menor al promedio nacional (-4,3%), confirma una tendencia que preocupa: todas las provincias del país registraron caídas en este componente, desde -2,9% en La Pampa hasta -6,6% en Tierra del Fuego.
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Los aliados ponen freno de mano
La semana pasada, varios gobernadores que hasta ahora habían transitado en relativo acuerdo con la Casa Rosada se abrieron a la chance de buscar otros caminos ante la cerrazón de Javier Milei respecto a la asfixia a las provincias.
Los mandatarios se unieron a un zoom con referentes del peronismo para plantear salidas en conjunto. Hasta Alfredo Cornejo, garante político del plan de ajuste del libertario desde que asumió, se unió a la reunión.
Con el respaldo de peronistas y el apoyo sorpresivo de figuras del PRO y la UCR, avanzan en un paquete legislativo que apunta a presionar al gobierno nacional para destrabar fondos que les pertenecen legítimamente a las provincias.
Este martes, los mandatarios tuvieron una reunión con Carlos Guberman, secretario de Hacienda la Nación, quien según portales especializados fue sin propuestas a la reunión con funcionarios de las provincias (por Mendoza trascendió que participó el ministro Víctor Fayad). Esperaban una contraoferta del gobierno tras reunirse la semana pasada con los jefes de bloque del Senado para avanzar en una serie de leyes que comprometerían el plan de "superávit" que Milei y Caputo no quieren tocar hasta las elecciones.
Un sistema volátil que no logra estabilizarse
La dinámica de ingresos viene marcada por una alta dependencia de los tributos coparticipables –como Ganancias e IVA–, que han exhibido una marcada volatilidad desde la crisis desatada a fines de 2023. La abrupta devaluación de aquel diciembre generó un efecto estadístico que sigue distorsionando las comparaciones interanuales.
Mientras en mayo de este año se registró una brusca caída por la elevada base comparativa, en junio el rebote fue estadístico: el IVA creció 8,3% interanual en términos reales, favorecido por un piso muy bajo en junio de 2024 (-20%). Sin embargo, el Impuesto a las Ganancias mostró su peor cara: una caída real del 18,7% interanual que, según el CEPA, “constituye una pésima noticia para las arcas provinciales”. Mientras en mayo de este año se registró una brusca caída por la elevada base comparativa, en junio el rebote fue estadístico: el IVA creció 8,3% interanual en términos reales, favorecido por un piso muy bajo en junio de 2024 (-20%). Sin embargo, el Impuesto a las Ganancias mostró su peor cara: una caída real del 18,7% interanual que, según el CEPA, “constituye una pésima noticia para las arcas provinciales”.
Este colapso de Ganancias no solo erosiona el ingreso automático, sino que plantea dudas sobre la sostenibilidad del esquema coparticipable. En 2024, los tributos que sostuvieron la recaudación nacional –como el Impuesto PAIS y los derechos de exportación– no son coparticipables. Su actual retracción profundiza el divorcio entre lo que recauda la Nación y lo que efectivamente gira a las provincias.
En Mendoza, ingresos propios estancados
Puertas adentro, Mendoza refleja tensiones similares. En el primer trimestre del año, la recaudación por Ingresos Brutos –principal fuente provincial– alcanzó los $235.953 millones. Pero si se ajusta por inflación, el panorama es gris: apenas creció un 2,1% real, un avance insuficiente para apuntalar el gasto público o compensar el retroceso nacional.
La actividad económica sigue sin dar señales contundentes de recuperación. La desaceleración del consumo y la caída de la inversión impactan en la base imponible de los impuestos locales, lo que restringe los márgenes de maniobra del gobierno provincial.
Dentro del mosaico de ingresos locales, las regalías petroleras y mineras –aunque representan solo el 12,4% del total– se destacaron con un crecimiento real del 11,2%. No obstante, ese avance no compensa la debilidad estructural de los tributos clásicos ni modifica la fuerte dependencia de las transferencias nacionales.
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Una estructura fiscal desequilibrada
El informe de CEPA subraya un dato clave: las transferencias automáticas y no automáticas desde Nación explican, en promedio, el 54% de los ingresos provinciales; en Mendoza, ese porcentaje es incluso mayor. La provincia mantiene un sesgo histórico hacia la dependencia externa que, en contextos de retracción nacional, se vuelve una amenaza directa a la sostenibilidad financiera.
Ese desbalance se agrava en contextos como el actual, donde la Coparticipación retrocede y los tributos no coparticipables pierden peso relativo. “La tendencia comenzó a revertirse: los RON crecen más que la recaudación nacional, impulsados por impuestos coparticipables –IVA y Ganancias–, pero su desempeño es irregular”, advierte el informe.
Proyecciones con cautela
Con un segundo semestre marcado por la incertidumbre política y las tensiones cambiarias, el panorama fiscal continúa siendo desafiante para Mendoza y el resto de las provincias. Si bien el repunte parcial de los RON es una señal positiva, la caída estructural de Ganancias y la volatilidad del IVA no permiten proyectar una recuperación robusta.
En ese contexto, el gobierno provincial enfrenta el dilema de siempre: ajustar el gasto, intentar aumentar la recaudación propia o reclamar mayor asistencia a Nación. Ninguna de las opciones es sencilla. La caja, mientras tanto, sigue apretada.
2025.07.01_Transferencias_a_las_provincias_por_recursos_tributarios_de_origen_nacional_y_transferencias_de_coparticipaci_oacute_n_Junio_2025_CEPA.pdf