Dos semanas después del conflicto que se vivió en Uspallata con la inauguración de la Cámara de Proveedores Mineros, vecinos y asambleístas de esa villa cordillerana se manifestarán este viernes en la Capital de Mendoza contra la minera San Jorge. En los últimos 15 días creció el apoyo a la protesta, pero también se hizo fuerte el operativo del oficialismo contra los vecinos.
El Gobierno buscó endilgarles a los manifestantes contra la mina los disturbios que se generaron por una pelea entre vecinos qu involucra a presidente de la Cámara. Se trata de Edgardo Vera, quien admitió a ElEditor Mendoza que la quema parcial de su negocio tiene un trasfondo de vieja rencilla vecinal.
El oficialismo lanzó un operativo mediático y judicial en contra de los uspallatinos que se oponen a la mina de cobre. Por eso una de las consignas clave de la protesta es "contra la violencia estatal y mediática, física y verbal" que los vecinos han estado padeciendo, a menudo impulsada por la propaganda de Alfredo Cornejo, los lobbistas y empresarios mineros.
Entre las demandas los vecinos exigen el archivo del expediente de San Jorge, que se ha reactivado con una Declaración de Impacto Ambiental reciclada de la que ya fue rechazada en el gobierno de Francisco Pérez. También piden la aprobación del proyecto de área natural protegida Uspallata-Polvaredas, el cual fue apoyado en su momento por el radicalismo, pero posteriormente quedó estancado.
Apoyo a la marcha, empresarios con San Jorge
Amplios sectores salieron a apoyar la protesta de este viernes. En la marcha antifascista fue unánime el respaldo cuando los vecinos llegaron con sus banderas y tomaron el micrófono. Varios sectores se sumarán a la movilización, incluyendo jubilados y el gremio de los Judiciales, entre otros.
Por otra parte, más empresarios de Mendoza sumaron su adhesión a la reactivación del Proyecto San Jorge para extraer cobre en Uspallata y tensaron el conflicto con los vecinos y asambleístas que se oponen.
La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) y la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (ASINMET) salieron en respaldo de la minera, que recicló la Declaración de Impacto Ambiental ya rechazada por la Legislatura y reinició el expediente.