El Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) oficializó este jueves, mediante la Resolución N° 194/2025 publicada en el Boletín Oficial, los nuevos cuadros de la tarifa de la luz que regirán en Mendoza entre agosto y octubre. La medida contempla un incremento promedio del 1% en las tarifas de energía eléctrica para todas las distribuidoras de la provincia.
La actualización responde a la reprogramación del mercado eléctrico mayorista realizada por Cammesa, en línea con los lineamientos establecidos por la Secretaría de Energía de la Nación. A pesar del ajuste, el Valor Agregado de Distribución (VAD), que en Mendoza está determinado por Edemsa, se mantendrá sin cambios, ya que la inflación trimestral no superó el 7% estipulado en el marco regulatorio.
Nuevos valores por kilowatt hora
Desde el 1 de agosto, los usuarios verán reflejados los nuevos precios en sus facturas, con los siguientes valores promedio por kilowatt hora (kWh):
-
Usuarios sin subsidio (Nivel 1): $6,516 por kWh
Usuarios de bajos ingresos (Nivel 2): $2,656 por kWh
Usuarios de ingresos medios (Nivel 3): $3,454 por kWh
Se prevén ajustes menores para los meses de septiembre y octubre, aunque sin modificaciones en el esquema de segmentación vigente.
Bonificaciones, consumo y la inflación
La resolución también ratifica la continuidad de los beneficios para los usuarios residenciales de menores ingresos. En agosto, se mantendrán las bonificaciones y los límites de consumo subsidiado:
-
Nivel 2 (bajos ingresos): subsidio hasta 1400 kWh bimestrales (700 kWh mensuales), con una bonificación del 67,52%. El excedente se paga al precio pleno del Nivel 1.
Nivel 3 (ingresos medios): subsidio hasta 1000 kWh bimestrales (500 kWh mensuales), con una bonificación del 52,16%. El excedente también se abona al precio del Nivel 1.
Las distribuidoras aplicarán automáticamente los nuevos valores a los consumos registrados desde el inicio del mes, conforme a las resoluciones e instructivos vigentes.
Las tarifas de servicios entran en el rubro "Vivienda y Servicios Básicos". En Mendoza tuvieron desde 2023 un aumento de 813.98%, con un impacto en el poder adquisitivo de 42.50%.
Este es el caso paradigmático de la inelasticidad extrema. Servicios como la electricidad, el gas, el agua y el alquiler de la vivienda son fundamentales e insustituibles. Su brutal incremento de más del 800% en dos años, casi el doble de la inflación general, ejerce una presión demoledora. Incluso con ingresos que acompañan al IPC, las familias se ven obligadas a destinar una porción cada vez mayor (casi un 43% más de su presupuesto ajustado por inflación) para cubrir estas necesidades básicas.