LeBron James volvió a romper los límites de la longevidad deportiva. Este miércoles por la noche, el astro de Los Angeles Lakers se convirtió en el primer jugador en la historia de la NBA en disputar 23 temporadas consecutivas, superando así el récord que compartía con Vince Carter (22).
El hito llegó en el triunfo de los Lakers por 140-126 sobre Utah Jazz, en una noche en la que la figura de 40 años regresó a las canchas tras perderse 14 partidos por una irritación del nervio ciático.
Aunque tuvo una de las producciones anotadoras más bajas de su carrera, su impacto fue decisivo para que su equipo firmara su actuación ofensiva más contundente de la temporada.
Una marca inalcanzable en la NBA
Desde su debut en Cleveland el 29 de octubre de 2003 hasta su actualidad como líder de los Lakers, LeBron ha construido una carrera sin precedentes. La comparación entre su primer partido con los Cavaliers y este nuevo capítulo con la franquicia angelina muestra la magnitud de una trayectoria que redefinió los estándares de longevidad en el básquet profesional.
Noche discreta para LeBron James
En su retorno, James aportó 11 puntos y 12 asistencias, con un eficiente 4 de 7 en tiros de campo en 30 minutos. Su único doble en el tercer cuarto fue suficiente para mantener con vida otra de sus marcas legendarias: 1293 partidos consecutivos anotando al menos 10 puntos, una racha intacta desde el 6 de enero de 2007.