Lando Norris se consagró campeón del mundo de Fórmula 1 tras finalizar tercero en el Gran Premio de Abu Dhabi. El piloto de McLaren logró su primera corona con apenas dos puntos de ventaja sobre Max Verstappen, ganador de la carrera. Pero la definición quedó marcada por una maniobra polémica que pudo cambiarlo todo.
Desde la largada, McLaren dejó claro que Norris debía evitar riesgos y asegurar el tercer puesto, resultado suficiente para obtener el campeonato. Verstappen se mantuvo en la punta y Oscar Piastri lo superó en la curva 9, mientras que Charles Leclerc intentó presionar a Lando sin éxito, ya que el Ferrari no tenía el ritmo del McLaren.
El plan de Red Bull: usar a Tsunoda como defensa
Red Bull planificó una estrategia para complicar a Norris. Yuki Tsunoda, que largó décimo y disputaba su última carrera con el equipo, comenzó con neumáticos duros para extender su primer stint y ubicarse delante de quienes pelearan con Verstappen por el título tras las paradas en boxes.
La idea funcionó: tras detenerse en la vuelta 17, Norris volvió a pista noveno y debió avanzar entre varios autos.
La maniobra clave en la vuelta 23
La situación crítica llegó cuando Norris alcanzó a Tsunoda, entonces tercero. El japonés, que recibía indicaciones constantes desde boxes, defendió su posición con más de un cambio de dirección, lo cual está prohibido.
En ese contexto, Norris lo adelantó por fuera de la pista, con los cuatro neumáticos más allá del límite permitido. La maniobra fue investigada de inmediato y generó tensión en McLaren, ya que una penalización habría puesto en peligro el campeonato.
El fallo que definió el título
Dirección de Carrera evaluó la acción y tomó dos decisiones: Tsunoda recibió una penalización de cinco segundos por su defensa irregular y Norris fue exonerado, al considerar que abandonó la pista como consecuencia de la maniobra errática del japonés.