Red Bull atraviesa una reestructuración interna de cara a la temporada 2026 de la Fórmula 1. En este marco, podría perder a otra de sus piezas clave. Aston Martin inició conversaciones para incorporar a Gianpiero Lambiase, histórico ingeniero de pista de Max Verstappen y actual jefe de ingeniería de carreras del equipo austríaco.
Según informó el portal especializado The Race, la escudería británica le ofreció a Lambiase un cargo directivo de alto nivel, que podría ubicarse en la estructura como director de equipo o CEO.
Las negociaciones aún no derivaron en un acuerdo, pero el interés es concreto.
El posible desembarco del ingeniero italiano está directamente vinculado con la llegada de Adrian Newey a Aston Martin en 2026. Lambiase permitiría que el reconocido diseñador se concentre exclusivamente en el desarrollo técnico del monoplaza, sin asumir responsabilidades de gestión, algo que el propio Newey manifestó como prioridad.
La buena noticia que recibió Red Bull de la FIA
La Fórmula 1 logró desactivar, al menos de manera momentánea, una disputa técnica que había encendido alarmas antes del comienzo de la temporada. Ferrari, Honda y Audi habían puesto el foco en un posible vacío reglamentario vinculado a los motores que debutarán en 2026.
La discusión giró en torno a la relación de compresión de los V6 turbo. El reglamento fija un tope de 16.1, en un contexto donde la parte eléctrica ganará protagonismo. Sin embargo, se detectó que Mercedes y Red Bull (que desarrollará sus propios motores junto a Ford) podrían haber encontrado una interpretación que les permitiría superar ese límite sin violar la norma de forma explícita.
El punto conflictivo estuvo en el sistema de control, ya que la FIA realiza las mediciones con los motores en frío, mientras que en funcionamiento real la compresión puede variar. Ante los reclamos, el organismo rector aclaró el criterio y dejó establecido que el valor máximo no podrá excederse bajo ninguna condición.