El mundo de la Fórmula 1 aguarda con ansias la temporada 2026, el año que marcará un antes y un después con el nuevo reglamento técnico y la esperada consolidación de Franco Colapinto. Sin embargo, desde el seno de Alpine han decidido bajar las expectativas de quienes sueñan con un "milagro" técnico que los catapulte a la cima.
El espejo de Brawn GP: una historia difícil de repetir
En el paddock se suele comparar cada cambio reglamentario con la epopeya de Brawn GP en 2009, cuando el equipo -tras asociarse con Mercedes a último momento- barrió a la competencia con el famoso "doble difusor".
Consultivo sobre si Alpine podría vivir una historia similar en 2026 al adoptar motores Mercedes, el director deportivo Steve Nielsen fue tajante. "Creo que cuando Brawn hizo eso en 2009, era algo poco habitual. Ellos hicieron un sacrificio y tenían seis meses de ventaja. Hoy en día, todo el mundo conoce la receta. El 'truco' se ha puesto delante de nuestros ojos, sabemos cómo funciona", explicó Nielsen, descartando que hoy exista un vacío legal tan grande como para sorprender a todo el resto.
"Será una guerra": el plan para el auto de Colapinto
Nielsen advirtió que el éxito de Franco Colapinto en 2026 no dependerá de un invento mágico, sino de la capacidad de la fábrica de Enstone para evolucionar bajo presión. Alpine ha "sacrificado" el desarrollo del coche 2025 para enfocarse plenamente en el nuevo reglamento, pero Nielsen advierte que eso no garantiza el éxito inmediato.
- Sin ventajas temporales: "Incluso si empiezas con una ventaja, como Williams en 2014, eso solo dura unos meses antes de que todos se pongan al nivel".
- Desarrollo intensivo: "Debemos poner en pista un buen coche y luego desarrollarlo de manera intensiva, porque será una guerra".
- Fábrica al límite: el directivo reconoció que la fábrica no ha pasado por un momento fácil tras limitar voluntariamente las evoluciones este año, pero que el 2026 exigirá el máximo rendimiento.
Pies sobre la tierra para el pilarense
Para los fanáticos de Colapinto, este análisis de Alpine es un baño de realidad necesario. El equipo franco-británico confía en que el motor Mercedes les dará el salto de calidad que Renault no pudo ofrecer, pero el mensaje interno es claro: la paridad actual de la F1 hace que las diferencias de "varias décimas" desaparezcan en cuestión de semanas.
El futuro de Franco en 2026 dependerá de un monoplaza sólido desde Australia y, sobre todo, de un equipo que pueda seguirle el ritmo de desarrollo a gigantes como McLaren o Red Bull.