Contraofensiva vecinal: la Asamblea de Uspallata convocó a una audiencia en paralelo a la del Gobierno
Vecinos y asambleístas de Uspallata organizaron una audiencia pública en el pueblo el mismo día en que el Gobierno hará lo propio en el medio de la montaña.
La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Uspallata calificó de "fraude" la audiencia pública organizada en el medio de la montaña.Santiago Tagua/ElEditor Mendoza
Contraofensiva vecinal: la Asamblea de Uspallata convocó a una audiencia en paralelo a la del Gobierno
Vecinos y asambleístas de Uspallata organizaron una audiencia pública en el pueblo el mismo día en que el Gobierno hará lo propio en el medio de la montaña.
La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Uspallata calificó de "fraude" la audiencia pública organizada en el medio de la montaña.Santiago Tagua/ElEditor Mendoza
Contraofensiva vecinal: la Asamblea de Uspallata convocó a una audiencia en paralelo a la del Gobierno
Vecinos y asambleístas de Uspallata organizaron una audiencia pública en el pueblo el mismo día en que el Gobierno hará lo propio en el medio de la montaña.
La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Uspallata calificó de "fraude" la audiencia pública organizada en el medio de la montaña.Santiago Tagua/ElEditor Mendoza
La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Uspallata calificó de "fraude" la audiencia pública organizada en el medio de la montaña.Santiago Tagua/ElEditor Mendoza
La discusión pública por el Proyecto San Jorge sumó otro capítulo en las últimas horas en Mendoza. Mientras el Gobierno provincial insiste en realizar la audiencia pública en el campamento minero ubicado propiedad de la empresa en el cerro San Jorge, la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Uspallata lanzó una contraofensiva: convocó para el mismo día, el 2 de agosto, a otra audiencia, pero en la villa cordillerana: "La verdadera audiencia será en el pueblo", remarcaron en un comunicado.
La convocatoria oficial, promovida por el gobernador Alfredo Cornejo, prevé realizar el encuentro en plena montaña, a más de 2.000 metros de altura, en pleno invierno. Según el director de Minería, el objetivo es “dar una idea del lugar donde va a estar la mina”. Sin embargo, esta decisión fue recibida con fuertes cuestionamientos, incluso por parte de organismos de Derechos Humanos, que interpusieron recursos en la Justicia.
Para los vecinos, la ubicación propuesta por el Gobierno representa una clara exclusión. Reivindican que “si no es en el pueblo, no es pública”, recordando la masiva manifestación de octubre de 2010, cuando más de 2.000 personas se movilizaron hasta Uspallata para rechazar el mismo proyecto. En aquel momento, la defensa del agua fue el principal estandarte. Hoy, esa consigna vuelve a cobrar vigencia.
Los organismos advierten que la decisión del Ejecutivo "cercena el derecho a la participación ciudadana", considerando que el emprendimiento metalífero en cuestión requiere un debate transparente, inclusivo y con garantías mínimas para los defensores del ambiente.
Dos audiencias, el mismo día
En este clima de confrontación, la convocatoria alternativa de la Asamblea de Uspallata no es solo una reacción: es un intento de mostrar que bajo la pátina de una supuesta participación ciudadana se esconde la intención de cercenar la participación. Bajo el lema “Lejos de la zona de sacrificio queda a mano de todos la dignidad”, los vecinos apuestan por un espacio accesible y comunitario.
En los pedidos de informe, mientras que el kirchnerismo cuestionó la modalidad híbrida y la accesibilidad a la zona, la massista Gabriela Lizana -autora de uno de los requerimientos al Ejecutivo- se encargó de aclarar que su bloque "no es antiminero sino todo lo contrario".