El gobierno de Alfredo Cornejo, por un lado, y los dueños de Proyecto San Jorge, por otro, redoblaron el esfuerzo por instalar la megaminería en la agenda pública.
El gobierno de Cornejo salió con todo a retomar la agenda tras la liberación de los dos vecinos y asambleístas detenidos tras protestar contra la mina.
El gobierno de Alfredo Cornejo, por un lado, y los dueños de Proyecto San Jorge, por otro, redoblaron el esfuerzo por instalar la megaminería en la agenda pública.
Tanto el oficialismo como los empresarios retomaron la propaganda sobre la política de avance de la megaminería tras la liberación de Mauricio Cornejo y Federico Soria, vecinos y activos asambleístas, quienes fueron encarcelados después de una protesta contra la mina a instancias de una denuncia por amenazas realizada por Edgardo Vera, presidente de la Cámara de Proveedores Mineros de Uspallata.
En ese plan, cuyo objetivo central es vencer la resistencia social a la megaminería, organizan visitas guiadas a la zona de Uspallata donde pretenden construir la mina de noro y cobre, resistida por una gran parte de los uspallatinos.
El ministerio que conduce Jimena Latorre organizó para la semana próxima un viaje al corazón de la montaña de la villa cordillerana. Habilitaron un link para la inscripción al público en general.
Reza la propaganda oficial: "Con el fin de garantizar la información y participación ciudadana antes de la Audiencia Pública dentro del proceso de Evaluación de Impacto Ambiental del proyecto denominado Malargüe Distrito Minero Occidental 2 (MDMO 2), la Autoridad Ambiental Minera invita a la comunidad a participar de una visita guiada al proyecto PSJ Cobre Mendocino, ubicado en Uspallata".
La comitiva saldrá el 11 de abril y habrá movilidad desde Malargüe (salen desde allí a las 4) y desde la Capital (salen desde las 8), también desde San Rafael (a las 5.30) y desde la misma Uspallata (el punto de encuentro es a las 10 desde el "triángulo del agua", como lo rebautizaron las asambleas. El cupo es limitado y sólo pueden participar mayores de 18.
En paralelo, en redes sociales de Proyecto San Jorge se publicitan visitas guiadas los viernes y sábados.
Según la publicidad difundida, las visitas tienen un cupo limitado. Los interesados deben completar un formulario en el que se verifican sus datos personales.
Mientras tanto, esta acción empresarial se acompaña de una serie de talleres impulsados por el oficialismo, bajo la premisa de "diálogo con la comunidad". El objetivo es mitigar la resistencia que San Jorge tiene entre los habitantes de Uspallata, quienes desde hace más de 15 años realizan protestas y acciones contra la posibilidad de que se instale en el pueblo la mina.
La empresa controlante de San Jorge quedó en manos de Zonda Metals con base en Suiza, que se anotó en diciembre para reactivar el trámite de construcción de la mina. A ellos se sumaron capitales argentinos a través del Grupo Alberdi.
En contexto de la escalada del conflicto por la reactivación del proyecto, esta semana la Iglesia Católica se metió de lleno en la discusión.
"El arzobispo está preocupado", confió Daniel Funes, de la red Iglesias y Minerías, que tiene un nodo en Argentina desde hace tres años. Este jueves, se presentó en el Polo Judicial para entregar un escrito al fiscal Juan Manuel Sánchez. Aunque no le permitieron ingresar, logró presentarlo por medios electrónicos.
El arzobispo Marcelo Colombo, quien además es presidente de la Conferencia Episcopal, se ha manifestado en contra de San Jorge y otros proyectos mineros de gran escala, como Hierro Indio y Cerro Amarillo. Junto a la Pastoral Social y al grupo Iglesias y Minerías, busca tener una presencia activa en la comunidad uspallatina.
"Trajimos un escrito. La red Iglesias y Minerías incluye a la Iglesia Católica y está acompañando a las comunidades que luchan contra la megaminería. En Argentina, hace tres años se conformó el nodo de la red, y en San Carlos yo pertenezco a esta red. Hace mucho que intentábamos que la Iglesia se involucre en estos temas", señaló Funes a El Editor Mendoza.